
Los tokens fungibles son activos desarrollados sobre blockchain que pueden intercambiarse y son idénticos en valor y función, lo que subraya su "uniformidad" y "divisibilidad". Igual que ocurre con las monedas de la misma denominación, un token puede sustituirse fácilmente por otro.
En las blockchains, la emisión de tokens fungibles suele realizarse mediante smart contracts (código autoejecutable en la red que gestiona la contabilidad, transferencias y administración de permisos). Ejemplos comunes son las stablecoins (empleadas para pagos y fijación de precios) y los governance tokens (utilizados para votar y como incentivos en proyectos).
A diferencia de las monedas nativas como Bitcoin o Ethereum, los tokens fungibles normalmente son activos basados en contratos desplegados en una cadena concreta. Sin embargo, pueden transferirse, negociarse y emplearse para pagos dentro de aplicaciones.
Los tokens fungibles son fundamentales porque resuelven la circulación estandarizada, haciendo eficiente la fijación de precios, la liquidación y la distribución masiva. Su diseño resulta óptimo para pagos, recompensas, colateralización y gobernanza.
En la práctica:
Para los desarrolladores, los tokens fungibles proporcionan interfaces estandarizadas que reducen el coste de emisión, integración y compatibilidad con wallets y exchanges, impulsando la adopción de estándares unificados de activos.
Los tokens fungibles operan a través de smart contracts que mantienen un registro que vincula direcciones con balances y ofrecen funciones clave: transferencias, asignación de permisos de gasto y consultas sobre suministro total y decimales.
Los tokens también especifican "total supply" y "decimals". Los decimales determinan la unidad más pequeña transferible (por ejemplo, 18 decimales permiten micropagos precisos y liquidaciones fraccionadas).
Entre los estándares más populares se encuentran ERC‑20 (Ethereum y cadenas compatibles), BEP‑20 (BSC), SPL (Solana) y TRC‑20 (TRON). Estos estándares actúan como conectores universales: igual que distintos fabricantes de móviles usan el mismo puerto de carga, los wallets y aplicaciones que soportan estas interfaces pueden reconocer y gestionar tokens sin dificultad.
Los estándares definen propiedades como nombre, símbolo, decimales, suministro total y funciones esenciales como transfer, approve y transferFrom. La estandarización garantiza compatibilidad, reduce los costes de integración y permite que wallets, exchanges y aplicaciones soporten tokens rápidamente.
En el caso de activos cross-chain, muchos tokens existen en varias versiones mediante "bridged mappings" en distintas redes. Al depositar o transferir, selecciona la red correcta para evitar la pérdida de activos por contratos no coincidentes.
Los tokens fungibles son "uniformes", cada unidad es intercambiable. Los NFTs (tokens no fungibles) son "únicos", cada uno con un identificador distinto. Los tokens fungibles son adecuados para monedas, puntos y votos de gobernanza; los NFTs representan entradas, coleccionables o ítems únicos de juegos.
En cuanto a liquidez:
Nota: En algunos casos, las posiciones LP pueden representarse como tokens fungibles (participaciones iniciales en pools) o como NFTs (posiciones de market making más específicas).
Así es el proceso habitual para obtener y utilizar tokens fungibles:
Paso 1: Configura un wallet
Descarga un wallet de confianza y guarda de forma segura tu frase mnemotécnica, que funciona como clave maestra. Si la pierdes o la expones, tus activos quedan en riesgo.
Paso 2: Prepara las comisiones de transacción
Transferir en distintas redes requiere activos nativos para comisiones (por ejemplo, Ethereum necesita ETH como gas).
Paso 3: Compra en Gate
Tras registrarte y completar la verificación de identidad en Gate, puedes depositar fiat o comprar los tokens fungibles que desees (como stablecoins) mediante trading spot.
Paso 4: Deposita en tu wallet
Al retirar, selecciona la red que coincida con tu wallet y confirma la dirección del contrato del token para asegurar la entrega correcta del activo.
Paso 5: Usa en aplicaciones
Antes de conectar con aplicaciones descentralizadas, prueba con cantidades pequeñas. Al gastar tokens fungibles por primera vez en una app, configura una "allowance": la cantidad máxima que la app puede deducir. Ajusta según sea necesario y revoca permisos no utilizados de forma regular.
En DeFi, los tokens fungibles impulsan trading, préstamos, pagos y gobernanza, y sirven tanto a usuarios individuales como a instituciones.
Trading:
En Gate, los usuarios negocian pares spot usando stablecoins como unidades base. En exchanges descentralizadas, puedes intercambiar tokens fungibles o aportar dos tipos como liquidez para ganar comisiones.
Préstamos:
Los tokens fungibles pueden emplearse como colateral para solicitar otros activos en protocolos, aumentando la eficiencia de capital.
Gobernanza:
Poseer governance tokens permite participar en votaciones de propuestas y definir parámetros y dirección estratégica del protocolo.
Pagos:
Las stablecoins facilitan liquidaciones comerciales y transferencias internacionales, acelerando la recepción y mejorando la trazabilidad.
Los principales riesgos derivan de vulnerabilidades de contratos, uso indebido de autorizaciones, problemas de mercado y liquidez, cumplimiento normativo y factores de custodia.
Riesgos de contrato y proyecto:
Los smart contracts pueden tener fallos de lógica o ser actualizados maliciosamente. Una gestión de proyecto deficiente puede afectar el valor o la utilidad del token. Elige proyectos auditados y con buena reputación, aunque ningún riesgo se elimina por completo.
Riesgos de autorización y phishing:
Las allowances permiten que las aplicaciones gasten tus tokens; sitios de phishing o contratos maliciosos pueden engañarte para conceder acceso ilimitado. Usa allowances pequeñas cuando sea posible y revoca permisos innecesarios periódicamente mediante block explorers o herramientas de gestión reconocidas.
Riesgos de mercado y liquidez:
La volatilidad de precios puede provocar pérdidas; pools de liquidez poco profundos incrementan el slippage (diferencia en el precio de ejecución). Establece tolerancias de slippage adecuadas al negociar y monitoriza profundidad de pools y comisiones.
Riesgos específicos de stablecoins:
Si falla el colateral o los mecanismos, las stablecoins pueden perder su paridad. Diversifica tus tenencias y prioriza la transparencia y auditorías de reservas para mitigar riesgos.
Riesgos de cumplimiento y custodia:
Las transferencias internacionales y liquidaciones en fiat enfrentan diferencias regulatorias. Comprueba siempre redes, direcciones de contratos y estado de confirmación al operar en exchanges o wallets para evitar errores irreversibles.
Los tokens fungibles evolucionan hacia una mayor regulación, mejor interoperabilidad cross-chain y experiencias de usuario optimizadas.
Tokenización de activos (RWA):
Activos reales como pagarés, participaciones en fondos y cuentas por cobrar se están representando como tokens fungibles, mejorando la eficiencia de liquidación y la composabilidad.
Estándares cross-chain y unificados:
Los ecosistemas multichain impulsan el desarrollo de puentes cross-chain y soluciones de mensajería; la industria se orienta hacia una representación unificada de tokens e interfaces compatibles para reducir la complejidad de contratos entre versiones.
Escalabilidad y menores comisiones:
Las redes de capa 2 y blockchains de alto rendimiento reducen los costes de transferencia, haciendo viables los micropagos y los casos de uso de alta frecuencia.
Abstracción de cuentas y experiencia de seguridad:
Patrocinios flexibles de cuentas y pagos, junto con wallets hardware y esquemas multifirma, prometen mayor facilidad de uso sin comprometer la seguridad de la autocustodia.
Los tokens fungibles se caracterizan por su "uniformidad" y "divisibilidad", y dependen de smart contracts y protocolos estandarizados para funcionar como activos base en la fijación de precios, liquidación e incentivos on-chain. Para los usuarios: la seguridad del wallet, la correcta selección de red y la gestión de allowances son aspectos críticos. Para las aplicaciones: trading, préstamos, pagos y gobernanza son los principales casos de uso. Para mitigar riesgos (fallos de contrato, uso indebido de autorizaciones, volatilidad de mercado, cumplimiento), realiza pruebas a pequeña escala, diversifica tus activos y revisa allowances periódicamente para participar de forma segura en el ecosistema de tokens fungibles.
Se trata de una "dirección agujero negro" en blockchain utilizada para la quema permanente de tokens. Los tokens enviados a esta dirección son irrecuperables y quedan fuera de circulación. Los proyectos suelen emplearla para quemar tokens fungibles, reducir el suministro y favorecer el aumento de precios, una estrategia común de tokenomics.
Los tokens fungibles son el tipo más común: tienen valor y atributos idénticos, como billetes de dólar que pueden intercambiarse uno a uno. Los tokens no fungibles (NFTs), en cambio, son únicos y no intercambiables. Los tokens fungibles funcionan bien como monedas o activos; los NFTs se emplean para pruebas de identidad o coleccionables.
Negociar tokens fungibles en plataformas como Gate ofrece tres ventajas principales: alta liquidez (compra/venta instantánea), seguridad robusta (la plataforma protege los activos), costes bajos (comisiones transparentes). La autocustodia implica gestionar claves privadas, una tarea de alto riesgo para principiantes que pueden perder fondos o ser víctimas de estafas. Se recomienda comenzar a aprender en Gate antes de considerar wallets autogestionados.
Ten en cuenta cuatro indicadores clave:
En Gate, puedes consultar el número de pares de negociación y los volúmenes de 24 horas para obtener más información sobre la popularidad del proyecto.
Sí. Si un proyecto carece de casos de uso reales, el equipo lo abandona o surgen fallos técnicos, el precio del token puede llegar a cero. Los nuevos tokens conllevan mayor riesgo; evalúa siempre el valor real del proyecto y no sigas la tendencia sin criterio. Los principiantes deberían empezar con activos mainstream como Bitcoin o Ethereum antes de explorar monedas menores tras adquirir habilidades de gestión de riesgos.


