El consejero del Fed Barr advierte sobre el riesgo de corridas y lavado de dinero oculto en las stablecoins; recalca que el proyecto de ley GENIUS es solo el comienzo, y que los detalles regulatorios y la coordinación entre instituciones son la clave.
El consejero de la Reserva Federal (Federal Reserve) Michael Barr señaló recientemente, en un discurso público, que aunque las stablecoins se consideran una infraestructura fundamental del mercado de activos digitales, si faltan una regulación estricta y un diseño institucional, aún podrían repetir la historia de los “fallos de la moneda privada” del pasado. Dijo que el mercado ya ha mostrado en múltiples ocasiones inestabilidad financiera causada por una supervisión insuficiente, y que si las stablecoins no establecen protecciones suficientes, podrían volver a provocar riesgos similares.
Barr mencionó especialmente que, aunque el proyecto de ley 《GENIUS》 ya ha creado una estructura legal inicial para las stablecoins, no ha eliminado el problema de fondo. Subrayó que la verdadera clave no está en el proyecto de ley en sí, sino en cómo las autoridades regulatorias lo convierten en reglas concretas y exigibles; de lo contrario, el sistema aún podría tener vacíos.
Barr indicó que si las stablecoins pueden mantener la “estabilidad” depende de si pueden canjearse en cualquier entorno de mercado con un valor de 1:1 de manera inmediata. Esto no solo concierne a la capacidad de gestión de activos de la entidad emisora, sino que también está estrechamente relacionado con la calidad y la liquidez de los activos de reserva.
Advirtió que incluso los bonos del gobierno, que se consideran seguros, podrían enfrentar problemas de liquidez en escenarios de presión del mercado, afectando la capacidad de reembolso de las stablecoins. Una vez que se tambalee la confianza del mercado, es muy probable que surja un riesgo de corrida; un escenario similar al de los fondos del mercado monetario durante las crisis financieras del pasado. Además, Barr señaló que la propia entidad emisora tiene incentivos para buscar rendimiento, lo que podría asumir riesgos más altos en la asignación de activos para aumentar la tasa de retorno, debilitando aún más la seguridad de las stablecoins.
Además de los problemas de estabilidad financiera, Barr también puso el foco en el flujo de fondos ilegales. Dijo que las stablecoins pueden circular libremente en el mercado secundario, y que algunas transacciones podrían carecer de verificación de identidad del usuario, lo que las convierte en una herramienta potencial de lavado de dinero y de financiamiento de actividades ilegales.
Considera que depender únicamente de los mecanismos regulatorios tradicionales no es suficiente para afrontar este tipo de riesgos; en el futuro se necesita combinar marcos legales y herramientas tecnológicas, como la supervisión en cadena y herramientas de cumplimiento, para reducir de manera efectiva las posibilidades de uso indebido.
Este tipo de riesgo también se ha convertido en uno de los puntos de controversia clave en los debates legislativos de Estados Unidos, y además ha afectado el avance de otro proyecto de estructura de mercado, el proyecto de ley 《CLARITY》.
Al final, Barr recalcó que el proyecto de ley 《GENIUS》 es solo el comienzo, y que el verdadero desafío está en la formulación posterior de los detalles regulatorios y la coordinación entre instituciones. Señaló que actualmente aún no están claras múltiples cuestiones clave, incluidas los estándares de supervisión de los activos de reserva, los requisitos de capital y liquidez, los mecanismos de protección al consumidor y las limitaciones del alcance de negocio de las entidades emisoras.
Al mismo tiempo, advirtió que si diferentes autoridades regulatorias o gobiernos estatales adoptan estándares inconsistentes, podría generarse “arbitraje regulatorio”, haciendo que algunos operadores se trasladen a regiones con regulaciones más laxas, lo que en cambio incrementaría el riesgo sistémico.
A medida que las stablecoins se expanden gradualmente desde herramientas de trading hacia escenarios como pagos transfronterizos, la gestión de fondos corporativos y el financiamiento del comercio, su papel dentro del sistema financiero se está ampliando rápidamente. Cómo lograr un equilibrio entre impulsar la innovación y mantener la estabilidad se convertirá en el tema central de la siguiente etapa de la política regulatoria de Estados Unidos.