Prospera, una Zona de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE) en Honduras que utiliza bitcoin como moneda de curso legal, enfrenta incertidumbre sobre su futuro después de que la corte suprema declarara inconstitucional el marco que la creó.
Prospera, una ciudad hondureña fundada para convertirse en un territorio autogobernado dentro del país, enfrenta incertidumbre tras la victoria del presidente Nasry Asfura.
Prospera fue permitida existir mientras Honduras estuvo bajo el liderazgo del expresidente Juan Orlando Hernández, condenado por delitos de tráfico de drogas y recientemente indultado por el presidente Donald Trump. El marco que permitió a Prospera, llamado ley de la Zona de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE), fue cuestionado por el gobierno anterior, y la Corte Suprema de Honduras lo declaró inconstitucional por mayoría de votos.
La ley permitía que estas zonas existieran y actuaran de manera autónoma, con sus propios sistemas político, judicial, económico y administrativo, aunque seguían sujetas al gobierno hondureño.

El destino de estas zonas sigue siendo incierto, ya que la corte aún no ha publicado un adéndum que especifique cómo se gestionarán las zonas operativas. Prospera, que cuenta con el apoyo de inversores estadounidenses y ha logrado declarar bitcoin como moneda de curso legal y mantener un régimen fiscal diferente al de Honduras, presentó una disputa ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial, buscando miles de millones en daños.
Ahora, mientras la incertidumbre sobre el futuro de la zona persiste, la administración de Asfura podría tratar a Prospera de manera diferente, dada su relación con el presidente Trump y las opiniones de Asfura. Asfura apoya la inversión privada para promover el desarrollo de infraestructura y un papel mayor de las empresas multinacionales en Honduras, lo que llevó a muchos a creer que era el mejor candidato para el futuro de Prospera.
Los inversores de Prospera incluyen a Peter Thiel de Palantir y Marc Andreessen, quienes tienen vínculos con la administración Trump y se beneficiarían de una decisión favorable que permita que la ciudad siga funcionando como hasta ahora.
No obstante, Asfura no ha revelado sus pensamientos sobre Prospera, poniendo en riesgo miles de millones en inversiones y desarrollo de infraestructura.