Las actas de la reunión del FOMC del 9-10 de diciembre, publicadas recientemente, han puesto al descubierto importantes desacuerdos en la política dentro del banco central de Estados Unidos, con funcionarios divididos sobre si el ciclo actual de recortes de tasas debe continuar o hacer una pausa. Mientras que la mayoría de los participantes abogaron por una mayor flexibilización monetaria si las tendencias de inflación se alinean con las previsiones, una minoría vocal —incluyendo a Millan, miembro del consejo designado por Trump— argumentó a favor de mantener las tasas estables o incluso acelerar los recortes.
La mayoría se inclina hacia una continuación de la flexibilización, pero el consenso sigue siendo frágil
Las actas revelan que la mayoría de los participantes del FOMC creen que serían justificables recortes adicionales de tasas si las presiones inflacionarias continúan su trayectoria descendente. Sin embargo, el lenguaje refleja un optimismo cauteloso en lugar de convicción. Algunos funcionarios recomendaron explícitamente mantener sin cambios el rango objetivo de la tasa de fondos federales durante un período prolongado, citando la necesidad de evaluar mejor los retrasos en la política sobre el empleo y verificar que la inflación realmente esté retrocediendo hacia el objetivo del 2% de la Fed.
Esta postura prudente refleja incertidumbre sobre el impulso económico. Los participantes señalaron que, aunque el crecimiento del empleo se ha desacelerado y el desempleo ha aumentado ligeramente, la inflación sigue siendo obstinadamente elevada. La reunión del FOMC de hoy subrayó estas tensiones: los riesgos a la baja para el empleo se han intensificado, pero los riesgos a la alza para la inflación persisten en niveles elevados.
La votación de diciembre: la mayor división interna en casi cuatro décadas
La decisión de recortar las tasas en diciembre —una reducción de 25 puntos básicos— resultó controvertida. Siete funcionarios disintieron o mostraron oposición, marcando la mayor división interna de la Fed en 37 años. Notablemente, el miembro del consejo Millan continuó abogando por recortes acelerados, mientras que dos presidentes regionales de la Fed preferían mantener las tasas estables. Además, el gráfico de puntos mostró que cuatro funcionarios no votantes estaban inclinados hacia tasas sin cambios.
Esta fractura sugiere que un banco central que lucha por equilibrar mandatos en conflicto. Quienes apoyaron el recorte destacaron los vientos en contra en el empleo y la posible necesidad de una política acomodaticia. Quienes se opusieron enfatizaron los riesgos de inflación, argumentando que los datos recientes muestran un estancamiento en la reducción de precios y que terminar prematuramente el ciclo de recortes podría desencadenar expectativas de inflación arraigadas.
La tensión central: empleo vs. riesgos de inflación
Las actas indican que los participantes del FOMC siguen profundamente divididos sobre qué amenaza representa un peligro mayor. La mayoría respaldó el recorte de diciembre, argumentando que una postura de política más neutral evitaría un deterioro en el mercado laboral. También señalaron que los riesgos a la alza de la inflación podrían haberse moderado.
Por otro lado, los escépticos de los recortes se centraron en las preocupaciones sobre la inflación incrustada. Advirtieron que una flexibilización continua en medio de presiones de precios persistentemente elevadas podría señalar un debilitamiento del compromiso con el objetivo del 2%, poniendo en riesgo expectativas de inflación a largo plazo no ancladas.
Orientación futura: dependiente de los datos y deliberadamente vaga
Todos los participantes coincidieron en que la política monetaria futura no está predeterminada, sino que será guiada por los datos entrantes, las perspectivas económicas y las evaluaciones de riesgo. Traducción: se espera que el calendario de reuniones del FOMC siga siendo muy vigilado, con cada publicación económica potencialmente modificando las expectativas sobre las tasas.
Es importante destacar que algunos funcionarios señalaron que la ventana de dos reuniones antes de la próxima reunión del FOMC proporcionará datos sustanciales sobre el mercado laboral y la inflación, lo que implica que los recortes de tasas a corto plazo no son automáticos y dependen en gran medida de lo que revelen los informes entrantes.
Ajuste del balance: las reservas consideradas “suficientes”
En un frente relacionado, las actas confirmaron que el saldo de reservas de la Fed se ha reducido a un nivel adecuado, justificando la activación del Programa de Gestión de Reservas (RMP). El banco central ahora comprará valores del Tesoro a corto plazo según sea necesario para mantener una oferta de reservas suficiente, señalando que la gestión de la liquidez —no la política acomodaticia— está impulsando esta decisión.
¿Qué sigue?
Las actas dibujan un panorama de una Reserva Federal en un punto de inflexión. La mayoría de apoyo a recortes continuos de tasas se está desmoronando. Los resultados de las futuras reuniones del FOMC dependerán de si los datos de inflación validan el optimismo de la mayoría o justifican la cautela de los escépticos. Hasta entonces, se espera volatilidad y señales contradictorias de los miembros de la Fed interpretando el mismo mandato ambiguo de diferentes maneras.
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La última postura de política de la Reserva Federal revela profundas divisiones sobre la trayectoria futura de las tasas
Las actas de la reunión del FOMC del 9-10 de diciembre, publicadas recientemente, han puesto al descubierto importantes desacuerdos en la política dentro del banco central de Estados Unidos, con funcionarios divididos sobre si el ciclo actual de recortes de tasas debe continuar o hacer una pausa. Mientras que la mayoría de los participantes abogaron por una mayor flexibilización monetaria si las tendencias de inflación se alinean con las previsiones, una minoría vocal —incluyendo a Millan, miembro del consejo designado por Trump— argumentó a favor de mantener las tasas estables o incluso acelerar los recortes.
La mayoría se inclina hacia una continuación de la flexibilización, pero el consenso sigue siendo frágil
Las actas revelan que la mayoría de los participantes del FOMC creen que serían justificables recortes adicionales de tasas si las presiones inflacionarias continúan su trayectoria descendente. Sin embargo, el lenguaje refleja un optimismo cauteloso en lugar de convicción. Algunos funcionarios recomendaron explícitamente mantener sin cambios el rango objetivo de la tasa de fondos federales durante un período prolongado, citando la necesidad de evaluar mejor los retrasos en la política sobre el empleo y verificar que la inflación realmente esté retrocediendo hacia el objetivo del 2% de la Fed.
Esta postura prudente refleja incertidumbre sobre el impulso económico. Los participantes señalaron que, aunque el crecimiento del empleo se ha desacelerado y el desempleo ha aumentado ligeramente, la inflación sigue siendo obstinadamente elevada. La reunión del FOMC de hoy subrayó estas tensiones: los riesgos a la baja para el empleo se han intensificado, pero los riesgos a la alza para la inflación persisten en niveles elevados.
La votación de diciembre: la mayor división interna en casi cuatro décadas
La decisión de recortar las tasas en diciembre —una reducción de 25 puntos básicos— resultó controvertida. Siete funcionarios disintieron o mostraron oposición, marcando la mayor división interna de la Fed en 37 años. Notablemente, el miembro del consejo Millan continuó abogando por recortes acelerados, mientras que dos presidentes regionales de la Fed preferían mantener las tasas estables. Además, el gráfico de puntos mostró que cuatro funcionarios no votantes estaban inclinados hacia tasas sin cambios.
Esta fractura sugiere que un banco central que lucha por equilibrar mandatos en conflicto. Quienes apoyaron el recorte destacaron los vientos en contra en el empleo y la posible necesidad de una política acomodaticia. Quienes se opusieron enfatizaron los riesgos de inflación, argumentando que los datos recientes muestran un estancamiento en la reducción de precios y que terminar prematuramente el ciclo de recortes podría desencadenar expectativas de inflación arraigadas.
La tensión central: empleo vs. riesgos de inflación
Las actas indican que los participantes del FOMC siguen profundamente divididos sobre qué amenaza representa un peligro mayor. La mayoría respaldó el recorte de diciembre, argumentando que una postura de política más neutral evitaría un deterioro en el mercado laboral. También señalaron que los riesgos a la alza de la inflación podrían haberse moderado.
Por otro lado, los escépticos de los recortes se centraron en las preocupaciones sobre la inflación incrustada. Advirtieron que una flexibilización continua en medio de presiones de precios persistentemente elevadas podría señalar un debilitamiento del compromiso con el objetivo del 2%, poniendo en riesgo expectativas de inflación a largo plazo no ancladas.
Orientación futura: dependiente de los datos y deliberadamente vaga
Todos los participantes coincidieron en que la política monetaria futura no está predeterminada, sino que será guiada por los datos entrantes, las perspectivas económicas y las evaluaciones de riesgo. Traducción: se espera que el calendario de reuniones del FOMC siga siendo muy vigilado, con cada publicación económica potencialmente modificando las expectativas sobre las tasas.
Es importante destacar que algunos funcionarios señalaron que la ventana de dos reuniones antes de la próxima reunión del FOMC proporcionará datos sustanciales sobre el mercado laboral y la inflación, lo que implica que los recortes de tasas a corto plazo no son automáticos y dependen en gran medida de lo que revelen los informes entrantes.
Ajuste del balance: las reservas consideradas “suficientes”
En un frente relacionado, las actas confirmaron que el saldo de reservas de la Fed se ha reducido a un nivel adecuado, justificando la activación del Programa de Gestión de Reservas (RMP). El banco central ahora comprará valores del Tesoro a corto plazo según sea necesario para mantener una oferta de reservas suficiente, señalando que la gestión de la liquidez —no la política acomodaticia— está impulsando esta decisión.
¿Qué sigue?
Las actas dibujan un panorama de una Reserva Federal en un punto de inflexión. La mayoría de apoyo a recortes continuos de tasas se está desmoronando. Los resultados de las futuras reuniones del FOMC dependerán de si los datos de inflación validan el optimismo de la mayoría o justifican la cautela de los escépticos. Hasta entonces, se espera volatilidad y señales contradictorias de los miembros de la Fed interpretando el mismo mandato ambiguo de diferentes maneras.