El mercado alcista y el mercado bajista son como la respiración del mercado; su alternancia es la norma en los mercados financieros. Muchos inversores disfrutan de las ganancias en los mercados alcistas, pero la verdadera habilidad de inversión suele demostrarse en los mercados bajistas. Entonces, ¿qué es un mercado bajista? ¿Qué señales de advertencia trae? ¿Cómo deben responder los inversores?
Conociendo el mercado bajista: definición y características
Definición de mercado bajista
El mercado bajista (Bear Market) se refiere a un estado del mercado en el que los precios de las acciones caen más del 20% desde su punto máximo. Esta tendencia a la baja puede durar varios meses o incluso años. Por ejemplo, en 2022, el índice Dow Jones cayó desde su máximo del 5 de enero de 36952.65 hasta el cierre del 26 de septiembre en 29260.81, declarando oficialmente la entrada en fase bajista.
En comparación, cuando los precios suben más del 20% desde su mínimo, se denomina mercado alcista (Bull Market). Es importante notar que el concepto de mercado alcista y bajista no se limita a las acciones; también se aplica a bonos, bienes raíces, metales preciosos, commodities, activos criptográficos y todos los activos negociables que siguen esta lógica.
Mercado bajista vs corrección del mercado
Es necesario distinguir que la corrección del mercado (correction) se refiere a una caída del 10% a 20% desde el máximo, siendo una ajuste a corto plazo, con mayor frecuencia y menor duración. En cambio, un mercado bajista es una reacción de largo plazo y sistémica de desaceleración económica, que impacta profundamente en la psicología de inversión y en la asignación de activos.
Señales clave de la llegada de un mercado bajista
1. Caída de más del 20% en los precios
La Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) define que cuando la mayoría de los índices bursátiles caen más del 20% en dos meses, el mercado se considera en fase bajista. Este es el criterio más directo para juzgarlo.
2. Patrón de ciclos y amplitudes
Según datos históricos del índice S&P 500, en los últimos 140 años, las 19 caídas de mercado bajista promediaron una caída del 37.3%, con una duración media de aproximadamente 289 días. Sin embargo, la duración de los mercados bajistas varía mucho: en 2020, la caída provocada por la pandemia duró solo un mes, mientras que otros pueden extenderse más de un año. Las últimas 5 caídas promediaron una caída del 38%, y generalmente, superar los máximos anteriores requiere varios años.
3. Deterioro macroeconómico
Los mercados bajistas suelen ir acompañados de recesión económica, aumento del desempleo, deflación y otros problemas macroeconómicos. Los bancos centrales suelen activar políticas de flexibilización cuantitativa para salvar el mercado. Pero la experiencia histórica muestra que los aumentos previos a la flexibilización suelen ser solo rebotes en un mercado bajista, sin salir realmente de él.
4. Acumulación de burbujas de activos
La volatilidad de los precios de los commodities suele ser más intensa que el valor real de los activos. Cuando los activos están en una burbuja severa y los inversores muestran un entusiasmo irracional, los bancos centrales aprietan la política monetaria para controlar la inflación, y el mercado entra en fase bajista.
Causas profundas de la formación de un mercado bajista
Crisis de confianza
Cuando el mercado es pesimista respecto a las perspectivas económicas, los consumidores ahorran más y reducen gastos no esenciales, las empresas ralentizan contrataciones y expansiones por menores ingresos, las expectativas de beneficios corporativos en los mercados de capital disminuyen, y la compra se reduce drásticamente, provocando que los inversores liquiden y retiren fondos. La combinación de estos efectos causa caídas abruptas en los precios de las acciones en el corto plazo.
Estallido de burbujas
Cuando los precios se inflan hasta un punto en el que no hay compradores, se produce un giro. El efecto de avalancha hace que los precios caigan aceleradamente, la confianza del mercado se desploma y se genera una oleada de ventas.
Riesgos geopolíticos y financieros
El cierre de instituciones financieras, crisis de deuda soberana, conflictos bélicos y otros eventos importantes pueden desencadenar pánico en el mercado. Por ejemplo, el conflicto entre Rusia y Ucrania elevó los precios de la energía y aumentó la incertidumbre global; las tensiones comerciales entre China y EE. UU. afectaron las cadenas de suministro y los beneficios empresariales, siendo casos recientes.
Ajustes de política monetaria
El aumento de tasas de interés y la reducción de balance de la Reserva Federal reducen la liquidez, lo que frena el gasto de empresas y consumidores, presionando a la baja los mercados bursátiles.
Impactos externos
Eventos imprevistos como pandemias, desastres naturales o crisis energéticas pueden provocar caídas globales en los mercados.
Breve historia de los mercados bajistas en EE. UU.: lecciones desde las crisis
1973-1974: Crisis del petróleo y estanflación
Tras la cuarta guerra del Medio Oriente, OPEP impuso un embargo petrolero a los países que apoyaban a Israel. El precio del petróleo se multiplicó por 4, de 3 a 12 dólares por barril en seis meses, agravando la inflación en EE. UU. (el IPC ya había subido al 8% a principios de 1973). La estanflación llegó — en 1974, el PIB cayó un 4.7%, pero la inflación alcanzó el 12.3%. El S&P 500 empezó a caer en enero de 1973, acumulando una caída del 48% en 21 meses, siendo uno de los desplomes sistémicos más largos y profundos en la historia moderna de EE. UU.
Lunes negro de 1987: amplificación del pánico por trading algorítmico
El 19 de octubre de 1987, el Dow Jones cayó un 22.62%. La crisis fue causada por subidas consecutivas de tasas por parte de la Fed, tensiones en Oriente Medio y la aparición de mecanismos de trading algorítmico que amplificaron la caída. El gobierno implementó medidas de estabilización — recortes de tasas y circuit breakers. Gracias a las lecciones de la Gran Depresión de 1929, el mercado se recuperó en 1 año y 4 meses, asimilando rápidamente el pánico.
Burbuja de las punto com en 2000
Durante los 90, muchas empresas tecnológicas salieron a bolsa sin beneficios reales, con valoraciones infladas. La retirada de fondos provocó una avalancha que terminó con la mayor fase alcista en la historia de EE. UU. y desencadenó una recesión y el impacto del 11-S.
Crisis financiera de 2008: la burbuja de las hipotecas subprime
Desde el 9 de octubre de 2007, el Dow cayó de 14,164 a 6,544 en marzo de 2009, una caída del 53.4%. La raíz fue la burbuja inmobiliaria: tasas bajas incentivaron préstamos riesgosos, bancos empaquetaron hipotecas de alto riesgo y las vendieron. Cuando los precios subieron demasiado y las tasas subieron, los inversores se retiraron, provocando una caída en cascada. La recuperación fue lenta, y no se volvió a los niveles de 2007 hasta marzo de 2013.
Pánico por la pandemia en 2020: el mercado bajista más breve
Desde el pico del 12 de febrero de 2020 en 29,568, el Dow cayó a 18,213 el 23 de marzo, pero los bancos centrales lanzaron rápidamente programas de QE, y en solo 3 días, el mercado subió un 20%, saliendo del mercado bajista. Fue el mercado bajista más corto de la historia, seguido por un súper mercado alcista de dos años.
El mercado bajista de 2022: múltiples presiones
Tras la pandemia, los bancos centrales globales implementaron QE masivo, elevando la inflación. La guerra en Ucrania elevó los precios de los commodities, agravando la inflación. La Fed subió tasas y redujo su balance, mientras que las acciones tecnológicas, que habían subido mucho en los últimos años, lideraron las caídas. La política de ajuste continúa, y se estima que el mercado bajista durará al menos hasta 2023.
Estrategias de inversión en un mercado bajista
Estrategia 1: Priorizar la gestión del riesgo
Mantener suficiente efectivo, reducir apalancamiento y evitar ser atravesado por la volatilidad. Disminuir inversiones en acciones con altos ratios P/E y P/B, que suelen tener burbujas, altas ganancias en mercados alcistas y caídas profundas en bajistas.
Estrategia 2: Seleccionar activos defensivos y acciones de calidad sobrevendidas
Focalizar en sectores como salud, bienes de consumo básicos, y otras industrias resistentes a la desaceleración. Además, escoger acciones de calidad que hayan caído mucho pero tengan ventajas competitivas sostenibles — estas empresas mantienen su ventaja competitiva por más de 3 años y recuperan su valor en la recuperación. Si no se tiene certeza sobre las perspectivas de las acciones, los ETFs del mercado general son una opción más segura.
Estrategia 3: Considerar instrumentos de venta en corto
En mercados bajistas, hacer cortos tiene mayor probabilidad de éxito. Contratos por diferencia (CFD) y otros derivados permiten aprovechar las caídas. Muchas plataformas ofrecen formación y cuentas demo para practicar antes de operar en vivo.
¿Rebote en el mercado bajista: trampa o oportunidad?
¿Qué es un rebote en el mercado bajista?
También llamado “trampa bajista”, es una recuperación de días o semanas en una tendencia general a la baja. Se considera rebote cuando sube más del 5%. Esto puede inducir a pensar que empieza un mercado alcista, pero si no dura meses consecutivos o no supera el 20% en un solo día, sigue siendo solo un rebote.
¿Cómo distinguir un rebote de un cambio de tendencia?
Observar estos indicadores:
El 90% de las acciones cotizan por encima de su media móvil de 10 días
Más del 50% de las acciones suben en comparación con el mercado total
Más del 55% de las acciones alcanzan nuevos máximos en 20 días
Solo si se cumplen estas condiciones, puede considerarse que empieza un verdadero mercado alcista; de lo contrario, es mejor ser cauteloso.
Conclusión
Un mercado bajista no es el fin del mundo, sino una oportunidad para reconfigurar la cartera. La tarea clave del inversor es identificar las señales de bajista a tiempo, usar las herramientas financieras adecuadas para proteger los activos y buscar oportunidades. Ajustar la mentalidad, mantener la disciplina — en mercados alcistas o bajistas, siempre hay posibilidades de ganar. Para los inversores prudentes, lo más importante en un mercado bajista es la paciencia, un estricto control de pérdidas y ganancias, y la confianza en el valor a largo plazo. El mercado siempre es cíclico, y en las crisis suelen esconderse las mejores oportunidades de inversión.
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Desde el ciclo de mercado alcista y bajista, ¿cómo encontrar oportunidades en un mercado bajista?
El mercado alcista y el mercado bajista son como la respiración del mercado; su alternancia es la norma en los mercados financieros. Muchos inversores disfrutan de las ganancias en los mercados alcistas, pero la verdadera habilidad de inversión suele demostrarse en los mercados bajistas. Entonces, ¿qué es un mercado bajista? ¿Qué señales de advertencia trae? ¿Cómo deben responder los inversores?
Conociendo el mercado bajista: definición y características
Definición de mercado bajista
El mercado bajista (Bear Market) se refiere a un estado del mercado en el que los precios de las acciones caen más del 20% desde su punto máximo. Esta tendencia a la baja puede durar varios meses o incluso años. Por ejemplo, en 2022, el índice Dow Jones cayó desde su máximo del 5 de enero de 36952.65 hasta el cierre del 26 de septiembre en 29260.81, declarando oficialmente la entrada en fase bajista.
En comparación, cuando los precios suben más del 20% desde su mínimo, se denomina mercado alcista (Bull Market). Es importante notar que el concepto de mercado alcista y bajista no se limita a las acciones; también se aplica a bonos, bienes raíces, metales preciosos, commodities, activos criptográficos y todos los activos negociables que siguen esta lógica.
Mercado bajista vs corrección del mercado
Es necesario distinguir que la corrección del mercado (correction) se refiere a una caída del 10% a 20% desde el máximo, siendo una ajuste a corto plazo, con mayor frecuencia y menor duración. En cambio, un mercado bajista es una reacción de largo plazo y sistémica de desaceleración económica, que impacta profundamente en la psicología de inversión y en la asignación de activos.
Señales clave de la llegada de un mercado bajista
1. Caída de más del 20% en los precios
La Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) define que cuando la mayoría de los índices bursátiles caen más del 20% en dos meses, el mercado se considera en fase bajista. Este es el criterio más directo para juzgarlo.
2. Patrón de ciclos y amplitudes
Según datos históricos del índice S&P 500, en los últimos 140 años, las 19 caídas de mercado bajista promediaron una caída del 37.3%, con una duración media de aproximadamente 289 días. Sin embargo, la duración de los mercados bajistas varía mucho: en 2020, la caída provocada por la pandemia duró solo un mes, mientras que otros pueden extenderse más de un año. Las últimas 5 caídas promediaron una caída del 38%, y generalmente, superar los máximos anteriores requiere varios años.
3. Deterioro macroeconómico
Los mercados bajistas suelen ir acompañados de recesión económica, aumento del desempleo, deflación y otros problemas macroeconómicos. Los bancos centrales suelen activar políticas de flexibilización cuantitativa para salvar el mercado. Pero la experiencia histórica muestra que los aumentos previos a la flexibilización suelen ser solo rebotes en un mercado bajista, sin salir realmente de él.
4. Acumulación de burbujas de activos
La volatilidad de los precios de los commodities suele ser más intensa que el valor real de los activos. Cuando los activos están en una burbuja severa y los inversores muestran un entusiasmo irracional, los bancos centrales aprietan la política monetaria para controlar la inflación, y el mercado entra en fase bajista.
Causas profundas de la formación de un mercado bajista
Crisis de confianza
Cuando el mercado es pesimista respecto a las perspectivas económicas, los consumidores ahorran más y reducen gastos no esenciales, las empresas ralentizan contrataciones y expansiones por menores ingresos, las expectativas de beneficios corporativos en los mercados de capital disminuyen, y la compra se reduce drásticamente, provocando que los inversores liquiden y retiren fondos. La combinación de estos efectos causa caídas abruptas en los precios de las acciones en el corto plazo.
Estallido de burbujas
Cuando los precios se inflan hasta un punto en el que no hay compradores, se produce un giro. El efecto de avalancha hace que los precios caigan aceleradamente, la confianza del mercado se desploma y se genera una oleada de ventas.
Riesgos geopolíticos y financieros
El cierre de instituciones financieras, crisis de deuda soberana, conflictos bélicos y otros eventos importantes pueden desencadenar pánico en el mercado. Por ejemplo, el conflicto entre Rusia y Ucrania elevó los precios de la energía y aumentó la incertidumbre global; las tensiones comerciales entre China y EE. UU. afectaron las cadenas de suministro y los beneficios empresariales, siendo casos recientes.
Ajustes de política monetaria
El aumento de tasas de interés y la reducción de balance de la Reserva Federal reducen la liquidez, lo que frena el gasto de empresas y consumidores, presionando a la baja los mercados bursátiles.
Impactos externos
Eventos imprevistos como pandemias, desastres naturales o crisis energéticas pueden provocar caídas globales en los mercados.
Breve historia de los mercados bajistas en EE. UU.: lecciones desde las crisis
1973-1974: Crisis del petróleo y estanflación
Tras la cuarta guerra del Medio Oriente, OPEP impuso un embargo petrolero a los países que apoyaban a Israel. El precio del petróleo se multiplicó por 4, de 3 a 12 dólares por barril en seis meses, agravando la inflación en EE. UU. (el IPC ya había subido al 8% a principios de 1973). La estanflación llegó — en 1974, el PIB cayó un 4.7%, pero la inflación alcanzó el 12.3%. El S&P 500 empezó a caer en enero de 1973, acumulando una caída del 48% en 21 meses, siendo uno de los desplomes sistémicos más largos y profundos en la historia moderna de EE. UU.
Lunes negro de 1987: amplificación del pánico por trading algorítmico
El 19 de octubre de 1987, el Dow Jones cayó un 22.62%. La crisis fue causada por subidas consecutivas de tasas por parte de la Fed, tensiones en Oriente Medio y la aparición de mecanismos de trading algorítmico que amplificaron la caída. El gobierno implementó medidas de estabilización — recortes de tasas y circuit breakers. Gracias a las lecciones de la Gran Depresión de 1929, el mercado se recuperó en 1 año y 4 meses, asimilando rápidamente el pánico.
Burbuja de las punto com en 2000
Durante los 90, muchas empresas tecnológicas salieron a bolsa sin beneficios reales, con valoraciones infladas. La retirada de fondos provocó una avalancha que terminó con la mayor fase alcista en la historia de EE. UU. y desencadenó una recesión y el impacto del 11-S.
Crisis financiera de 2008: la burbuja de las hipotecas subprime
Desde el 9 de octubre de 2007, el Dow cayó de 14,164 a 6,544 en marzo de 2009, una caída del 53.4%. La raíz fue la burbuja inmobiliaria: tasas bajas incentivaron préstamos riesgosos, bancos empaquetaron hipotecas de alto riesgo y las vendieron. Cuando los precios subieron demasiado y las tasas subieron, los inversores se retiraron, provocando una caída en cascada. La recuperación fue lenta, y no se volvió a los niveles de 2007 hasta marzo de 2013.
Pánico por la pandemia en 2020: el mercado bajista más breve
Desde el pico del 12 de febrero de 2020 en 29,568, el Dow cayó a 18,213 el 23 de marzo, pero los bancos centrales lanzaron rápidamente programas de QE, y en solo 3 días, el mercado subió un 20%, saliendo del mercado bajista. Fue el mercado bajista más corto de la historia, seguido por un súper mercado alcista de dos años.
El mercado bajista de 2022: múltiples presiones
Tras la pandemia, los bancos centrales globales implementaron QE masivo, elevando la inflación. La guerra en Ucrania elevó los precios de los commodities, agravando la inflación. La Fed subió tasas y redujo su balance, mientras que las acciones tecnológicas, que habían subido mucho en los últimos años, lideraron las caídas. La política de ajuste continúa, y se estima que el mercado bajista durará al menos hasta 2023.
Estrategias de inversión en un mercado bajista
Estrategia 1: Priorizar la gestión del riesgo
Mantener suficiente efectivo, reducir apalancamiento y evitar ser atravesado por la volatilidad. Disminuir inversiones en acciones con altos ratios P/E y P/B, que suelen tener burbujas, altas ganancias en mercados alcistas y caídas profundas en bajistas.
Estrategia 2: Seleccionar activos defensivos y acciones de calidad sobrevendidas
Focalizar en sectores como salud, bienes de consumo básicos, y otras industrias resistentes a la desaceleración. Además, escoger acciones de calidad que hayan caído mucho pero tengan ventajas competitivas sostenibles — estas empresas mantienen su ventaja competitiva por más de 3 años y recuperan su valor en la recuperación. Si no se tiene certeza sobre las perspectivas de las acciones, los ETFs del mercado general son una opción más segura.
Estrategia 3: Considerar instrumentos de venta en corto
En mercados bajistas, hacer cortos tiene mayor probabilidad de éxito. Contratos por diferencia (CFD) y otros derivados permiten aprovechar las caídas. Muchas plataformas ofrecen formación y cuentas demo para practicar antes de operar en vivo.
¿Rebote en el mercado bajista: trampa o oportunidad?
¿Qué es un rebote en el mercado bajista?
También llamado “trampa bajista”, es una recuperación de días o semanas en una tendencia general a la baja. Se considera rebote cuando sube más del 5%. Esto puede inducir a pensar que empieza un mercado alcista, pero si no dura meses consecutivos o no supera el 20% en un solo día, sigue siendo solo un rebote.
¿Cómo distinguir un rebote de un cambio de tendencia?
Observar estos indicadores:
Solo si se cumplen estas condiciones, puede considerarse que empieza un verdadero mercado alcista; de lo contrario, es mejor ser cauteloso.
Conclusión
Un mercado bajista no es el fin del mundo, sino una oportunidad para reconfigurar la cartera. La tarea clave del inversor es identificar las señales de bajista a tiempo, usar las herramientas financieras adecuadas para proteger los activos y buscar oportunidades. Ajustar la mentalidad, mantener la disciplina — en mercados alcistas o bajistas, siempre hay posibilidades de ganar. Para los inversores prudentes, lo más importante en un mercado bajista es la paciencia, un estricto control de pérdidas y ganancias, y la confianza en el valor a largo plazo. El mercado siempre es cíclico, y en las crisis suelen esconderse las mejores oportunidades de inversión.