La esencia del mercado es la lucha entre largos y cortos. Si los inversores solo pudieran “comprar en alza” para ganar dinero, todo el mercado enfrentaría un desequilibrio estructural grave: subiría de forma salvaje en las alzas y colapsaría rápidamente en las caídas. Los datos históricos demuestran que los mercados que permiten mecanismos de venta en corto son más estables en su volatilidad y el proceso de descubrimiento de precios es más completo.
Por el contrario, si el mercado ofrece tanto oportunidades de compra como de venta en corto, los inversores pueden obtener beneficios tanto en mercados alcistas como bajistas, lo que aumentará significativamente la participación en el mercado y la liquidez general. Por eso, los mercados de capital maduros en todo el mundo cuentan con mecanismos de venta en corto bien desarrollados.
Concepto central de la venta en corto
La definición de venta en corto (放空) es muy sencilla: cuando predices que un activo caerá en el futuro, lo vendes a su precio actual sin poseerlo, y luego lo recompras tras la caída para devolverlo, ganando la diferencia. Esto es completamente opuesto a la lógica de “comprar en alza” — comprar primero y vender después — en la venta en corto se vende primero y se compra después.
Desde la perspectiva de un corredor, hacer cortos requiere tomar prestados los valores, proceso llamado “préstamo de valores” (融券). La mayoría de los corredores regulados ofrecen este servicio tras verificar la solvencia de la cuenta.
Tres ventajas prácticas de hacer cortos
Primera, herramienta de cobertura de riesgos
Cuando tienes una posición significativa en una acción, pero el mercado no es claro, puedes hacer cortos en activos relacionados para cubrir el riesgo de la posición. Es una estrategia común de gestión de riesgos para inversores profesionales, que permite reducir el riesgo total sin cerrar la posición.
Segunda, frenar burbujas de activos
Cuando una acción está sobrevalorada severamente y la burbuja es evidente, la fuerza de venta en corto puede impulsar el precio hacia niveles razonables. Aunque este proceso no es amigable para los compradores en largo, ayuda a que el mercado se autocorrija y que la valoración sea más transparente.
Tercera, aumentar la liquidez del mercado
El mecanismo de doble dirección atrae a más participantes, incrementa el volumen de transacciones y facilita la entrada y salida de posiciones, reduciendo los costos de operación.
Principales formas de hacer cortos
Forma 1: Venta en corto con préstamo de acciones
Se pide prestadas acciones a un corredor y se venden. Esto requiere abrir una cuenta de margen (融資融券), generalmente con un requisito mínimo de fondos (por ejemplo, más de 2000 dólares), y mantener un porcentaje mínimo de patrimonio neto (como 30%). El corredor cobrará diferentes tasas de interés según el monto del préstamo, que varían entre 7.5% y 9.5%.
Este método tiene un umbral relativamente alto, más adecuado para inversores de gran volumen.
Forma 2: Venta en corto mediante Contratos por Diferencia (CFD)
El CFD es un derivado que permite operar con apalancamiento muy bajo en diversos activos (acciones, índices, divisas, etc.). Similar a los futuros, el precio del CFD sigue casi exactamente al del activo subyacente, pero es más flexible y requiere menor inversión inicial, con depósitos mínimos desde 50 dólares.
Forma 3: Venta en corto con futuros
Los futuros son contratos estandarizados con fechas de vencimiento y condiciones específicas. La lógica de hacer cortos con futuros es similar a los CFD, pero con menor eficiencia de capital, mayores requisitos de margen y operaciones más complejas. No se recomienda para inversores minoristas, ya que requiere garantías elevadas y, si el margen no cubre las pérdidas, se fuerza el cierre. Además, si no se desea entrega física, hay que hacer operaciones de rollover, lo que aumenta costos y riesgos.
Forma 4: Venta en corto mediante ETF inversos
Los ETF inversos son instrumentos gestionados por fondos profesionales que permiten obtener exposición en corto simplemente comprando el ETF. Por ejemplo, DXD para el índice Dow Jones, QID para el Nasdaq, etc.
Esta opción tiene la ventaja de gestión experta, control centralizado y riesgos relativamente manejables. Sin embargo, debido a que involucra derivados y operaciones de rollover, los costos a largo plazo son mayores.
Caso práctico: cómo hacer cortos en acciones y divisas
Caso de venta en corto en acciones
Tomemos como ejemplo Tesla. Supón que en noviembre de 2021 alcanzó un máximo histórico de 1243 dólares y luego empezó a caer. El análisis técnico indica que no puede superar ese nivel, así que el 4 de enero de 2022, en la segunda ola bajista, se abre una posición en corto:
4 de enero: se pide prestada 1 acción de Tesla y se vende, recibiendo aproximadamente 1200 dólares en la cuenta.
11 de enero: se recompra 1 acción de Tesla y se devuelve al corredor, gastando unos 980 dólares.
Ganancia neta: 1200 - 980 = 220 dólares (sin contar costos de transacción e intereses).
Caso de venta en corto en divisas
El mercado de divisas también es de doble dirección. La lógica de hacer cortos en moneda es predecir que una moneda se depreciará respecto a otra. Por ejemplo, en el par GBP/USD:
Con un apalancamiento de 200 veces, se invierten 590 dólares de margen para vender en corto 1 lote de GBP/USD, con un precio de entrada de 1.18039. Cuando el tipo de cambio cae 21 pips hasta 1.17796, se obtiene una ganancia de 219 dólares, con una rentabilidad del 37%.
Hacer cortos en divisas requiere considerar múltiples factores: tasas de interés, comercio exterior, reservas de divisas, datos de inflación, políticas macroeconómicas y expectativas del mercado. Esto exige habilidades analíticas avanzadas.
Riesgos que no se deben ignorar al hacer cortos
Riesgo principal 1: Liquidación forzada
El corredor posee la propiedad de los valores en corto, y puede exigir en cualquier momento que cierres la posición. Si el precio sube de forma abrupta, puede forzar el cierre y generar pérdidas adicionales.
Riesgo principal 2: Pérdida ilimitada
Esta es la característica más peligrosa del corto. En largo, la pérdida máxima es el capital invertido (si la acción cae a 0). En corto, la pérdida puede ser infinita. Por ejemplo:
Si vendes en corto 100 acciones a 10 dólares, con un capital de 1000 dólares, y el precio sube a 100 dólares, la pérdida será de 9000 dólares; si continúa subiendo, la pérdida crece sin límite. En cambio, las ganancias en largo son ilimitadas, pero las pérdidas están limitadas al capital invertido.
En operaciones con margen, si el capital no cubre las pérdidas, se fuerza el cierre.
Riesgo principal 3: Error en la predicción
Las ganancias en corto dependen de que el precio baje. Si la predicción es incorrecta y el precio sube, el inversor enfrentará pérdidas sustanciales. Esto requiere que el operador tenga una buena capacidad de análisis y juicio del mercado.
Puntos clave a tener en cuenta al hacer cortos
Primero, el corto es para operaciones a corto plazo, no para inversiones a largo plazo
El potencial de ganancia en corto es limitado (máximo hasta que la acción caiga a 0), pero la pérdida puede ser infinita. El corto a largo plazo enfrenta riesgos de subida del precio y liquidación forzada, y el corredor puede retirar los valores en cualquier momento. Por eso, el corto debe hacerse con rapidez y tomar ganancias oportunamente.
Segundo, gestionar bien la posición
El corto debe usarse para cubrir posiciones largas, no como estrategia principal. La proporción de la posición debe ser razonable, y al obtener beneficios hay que cerrar para asegurar ganancias; en pérdidas, hay que detener las pérdidas a tiempo.
Tercero, no añadir posiciones sin control
Muchos inversores creen que “el mercado terminará yendo según mi predicción” y siguen añadiendo cortos, lo que suele multiplicar las pérdidas. El corto requiere flexibilidad y ajuste, no resistencia ciega.
Requisitos para hacer cortos
El short puede ser una estrategia útil para algunos inversores en mercados bajistas, pero requiere:
Tener una convicción sólida sobre la tendencia del mercado
Que la relación riesgo/beneficio encaje en tu plan de trading
Capacidad de ejecutar estrictamente stop-loss
Elegir herramientas (CFD, futuros, préstamo de valores) que se ajusten a tu tamaño de capital
No todos son aptos para hacer cortos, pero entender y dominar el mecanismo puede ayudarte a gestionar mejor la volatilidad del mercado y aprovechar las oportunidades en diferentes escenarios.
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Domina las técnicas de venta en corto y aprovecha las oportunidades de ganancia en mercados bajistas
¿Por qué el mercado necesita hacer cortos?
La esencia del mercado es la lucha entre largos y cortos. Si los inversores solo pudieran “comprar en alza” para ganar dinero, todo el mercado enfrentaría un desequilibrio estructural grave: subiría de forma salvaje en las alzas y colapsaría rápidamente en las caídas. Los datos históricos demuestran que los mercados que permiten mecanismos de venta en corto son más estables en su volatilidad y el proceso de descubrimiento de precios es más completo.
Por el contrario, si el mercado ofrece tanto oportunidades de compra como de venta en corto, los inversores pueden obtener beneficios tanto en mercados alcistas como bajistas, lo que aumentará significativamente la participación en el mercado y la liquidez general. Por eso, los mercados de capital maduros en todo el mundo cuentan con mecanismos de venta en corto bien desarrollados.
Concepto central de la venta en corto
La definición de venta en corto (放空) es muy sencilla: cuando predices que un activo caerá en el futuro, lo vendes a su precio actual sin poseerlo, y luego lo recompras tras la caída para devolverlo, ganando la diferencia. Esto es completamente opuesto a la lógica de “comprar en alza” — comprar primero y vender después — en la venta en corto se vende primero y se compra después.
Desde la perspectiva de un corredor, hacer cortos requiere tomar prestados los valores, proceso llamado “préstamo de valores” (融券). La mayoría de los corredores regulados ofrecen este servicio tras verificar la solvencia de la cuenta.
Tres ventajas prácticas de hacer cortos
Primera, herramienta de cobertura de riesgos
Cuando tienes una posición significativa en una acción, pero el mercado no es claro, puedes hacer cortos en activos relacionados para cubrir el riesgo de la posición. Es una estrategia común de gestión de riesgos para inversores profesionales, que permite reducir el riesgo total sin cerrar la posición.
Segunda, frenar burbujas de activos
Cuando una acción está sobrevalorada severamente y la burbuja es evidente, la fuerza de venta en corto puede impulsar el precio hacia niveles razonables. Aunque este proceso no es amigable para los compradores en largo, ayuda a que el mercado se autocorrija y que la valoración sea más transparente.
Tercera, aumentar la liquidez del mercado
El mecanismo de doble dirección atrae a más participantes, incrementa el volumen de transacciones y facilita la entrada y salida de posiciones, reduciendo los costos de operación.
Principales formas de hacer cortos
Forma 1: Venta en corto con préstamo de acciones
Se pide prestadas acciones a un corredor y se venden. Esto requiere abrir una cuenta de margen (融資融券), generalmente con un requisito mínimo de fondos (por ejemplo, más de 2000 dólares), y mantener un porcentaje mínimo de patrimonio neto (como 30%). El corredor cobrará diferentes tasas de interés según el monto del préstamo, que varían entre 7.5% y 9.5%.
Este método tiene un umbral relativamente alto, más adecuado para inversores de gran volumen.
Forma 2: Venta en corto mediante Contratos por Diferencia (CFD)
El CFD es un derivado que permite operar con apalancamiento muy bajo en diversos activos (acciones, índices, divisas, etc.). Similar a los futuros, el precio del CFD sigue casi exactamente al del activo subyacente, pero es más flexible y requiere menor inversión inicial, con depósitos mínimos desde 50 dólares.
Forma 3: Venta en corto con futuros
Los futuros son contratos estandarizados con fechas de vencimiento y condiciones específicas. La lógica de hacer cortos con futuros es similar a los CFD, pero con menor eficiencia de capital, mayores requisitos de margen y operaciones más complejas. No se recomienda para inversores minoristas, ya que requiere garantías elevadas y, si el margen no cubre las pérdidas, se fuerza el cierre. Además, si no se desea entrega física, hay que hacer operaciones de rollover, lo que aumenta costos y riesgos.
Forma 4: Venta en corto mediante ETF inversos
Los ETF inversos son instrumentos gestionados por fondos profesionales que permiten obtener exposición en corto simplemente comprando el ETF. Por ejemplo, DXD para el índice Dow Jones, QID para el Nasdaq, etc.
Esta opción tiene la ventaja de gestión experta, control centralizado y riesgos relativamente manejables. Sin embargo, debido a que involucra derivados y operaciones de rollover, los costos a largo plazo son mayores.
Caso práctico: cómo hacer cortos en acciones y divisas
Caso de venta en corto en acciones
Tomemos como ejemplo Tesla. Supón que en noviembre de 2021 alcanzó un máximo histórico de 1243 dólares y luego empezó a caer. El análisis técnico indica que no puede superar ese nivel, así que el 4 de enero de 2022, en la segunda ola bajista, se abre una posición en corto:
Caso de venta en corto en divisas
El mercado de divisas también es de doble dirección. La lógica de hacer cortos en moneda es predecir que una moneda se depreciará respecto a otra. Por ejemplo, en el par GBP/USD:
Con un apalancamiento de 200 veces, se invierten 590 dólares de margen para vender en corto 1 lote de GBP/USD, con un precio de entrada de 1.18039. Cuando el tipo de cambio cae 21 pips hasta 1.17796, se obtiene una ganancia de 219 dólares, con una rentabilidad del 37%.
Hacer cortos en divisas requiere considerar múltiples factores: tasas de interés, comercio exterior, reservas de divisas, datos de inflación, políticas macroeconómicas y expectativas del mercado. Esto exige habilidades analíticas avanzadas.
Riesgos que no se deben ignorar al hacer cortos
Riesgo principal 1: Liquidación forzada
El corredor posee la propiedad de los valores en corto, y puede exigir en cualquier momento que cierres la posición. Si el precio sube de forma abrupta, puede forzar el cierre y generar pérdidas adicionales.
Riesgo principal 2: Pérdida ilimitada
Esta es la característica más peligrosa del corto. En largo, la pérdida máxima es el capital invertido (si la acción cae a 0). En corto, la pérdida puede ser infinita. Por ejemplo:
Si vendes en corto 100 acciones a 10 dólares, con un capital de 1000 dólares, y el precio sube a 100 dólares, la pérdida será de 9000 dólares; si continúa subiendo, la pérdida crece sin límite. En cambio, las ganancias en largo son ilimitadas, pero las pérdidas están limitadas al capital invertido.
En operaciones con margen, si el capital no cubre las pérdidas, se fuerza el cierre.
Riesgo principal 3: Error en la predicción
Las ganancias en corto dependen de que el precio baje. Si la predicción es incorrecta y el precio sube, el inversor enfrentará pérdidas sustanciales. Esto requiere que el operador tenga una buena capacidad de análisis y juicio del mercado.
Puntos clave a tener en cuenta al hacer cortos
Primero, el corto es para operaciones a corto plazo, no para inversiones a largo plazo
El potencial de ganancia en corto es limitado (máximo hasta que la acción caiga a 0), pero la pérdida puede ser infinita. El corto a largo plazo enfrenta riesgos de subida del precio y liquidación forzada, y el corredor puede retirar los valores en cualquier momento. Por eso, el corto debe hacerse con rapidez y tomar ganancias oportunamente.
Segundo, gestionar bien la posición
El corto debe usarse para cubrir posiciones largas, no como estrategia principal. La proporción de la posición debe ser razonable, y al obtener beneficios hay que cerrar para asegurar ganancias; en pérdidas, hay que detener las pérdidas a tiempo.
Tercero, no añadir posiciones sin control
Muchos inversores creen que “el mercado terminará yendo según mi predicción” y siguen añadiendo cortos, lo que suele multiplicar las pérdidas. El corto requiere flexibilidad y ajuste, no resistencia ciega.
Requisitos para hacer cortos
El short puede ser una estrategia útil para algunos inversores en mercados bajistas, pero requiere:
No todos son aptos para hacer cortos, pero entender y dominar el mecanismo puede ayudarte a gestionar mejor la volatilidad del mercado y aprovechar las oportunidades en diferentes escenarios.