El propósito de relacionarse con otros es que nos respetamos mutuamente, nos apreciamos, o que tenemos una especie de entendimiento, nos preocupamos por el otro, pero eso no significa que debamos estar de acuerdo en todo. La verdadera amistad no requiere que dos personas sean iguales, sus puntos de vista pueden ser completamente diferentes, e incluso cada uno puede actuar en su propio interés, estando en diferentes bandos. Ambos pueden construir una amistad que trascienda los intereses, y esa es la verdadera amistad. La forma superior de la amistad se encuentra en la idea de “armonía en la diversidad”. No es necesario complacer intencionadamente, ni forzar la uniformidad; poder expresar cada uno sus opiniones y aún así valorarse mutuamente, esa es la unión más valiosa.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
El propósito de relacionarse con otros es que nos respetamos mutuamente, nos apreciamos, o que tenemos una especie de entendimiento, nos preocupamos por el otro, pero eso no significa que debamos estar de acuerdo en todo. La verdadera amistad no requiere que dos personas sean iguales, sus puntos de vista pueden ser completamente diferentes, e incluso cada uno puede actuar en su propio interés, estando en diferentes bandos. Ambos pueden construir una amistad que trascienda los intereses, y esa es la verdadera amistad. La forma superior de la amistad se encuentra en la idea de “armonía en la diversidad”. No es necesario complacer intencionadamente, ni forzar la uniformidad; poder expresar cada uno sus opiniones y aún así valorarse mutuamente, esa es la unión más valiosa.