1. La fuente de todos los males en el trabajo es la envidia. Los que tienen recursos hablan menos, los que tienen belleza visten más, los que tienen conexiones mencionan menos a sus benefactores, y los que avanzan rápido trabajan más horas extra.
2. En las reuniones del departamento, hay que hablar cuando corresponde, sonreír cuando se debe, no ser tacaño y brindar con respeto. Muchas cosas se vuelven familiares con el tiempo, y con la práctica también se aprende.
3. Al trabajar en una empresa, hay que comportarse con confianza y naturalidad. Lo que no te gusta en la oficina no te concierne, ni la justicia ni la equidad. Protegerte a ti mismo siempre es más práctico que tener una actitud recta.
4. La personalidad que busca agradar será utilizada. Es imposible que todos te quieran, pero puedes fingir que sí. Una forma rápida es que la actitud del jefe hacia ti sea positiva.
5. No temas mostrarte. Cuando te pidan presentar en una reunión, hazlo con confianza y sin titubeos.
6. Para aquellos que no tienen mucha capacidad pero buscan colarse, hay que tener cuidado al hablar y actuar frente a ellos, porque para ellos, delatarte es una vía rápida.
7. La forma en que los demás te tratan depende de cómo tú los tratas a ellos. Muchas veces, las palabras de las personas son una forma de desahogo emocional. Si solo toleras, solo conseguirás que empeoren. Las personas excelentes suelen ser muy firmes; en el mundo no hay personas que sean buenas y no sean fuertes.
8. No te preocupes por los comentarios de los demás. Los que disfrutan chismear no serán pocos, y quienes no te soportan dirán que estás equivocado sin importar lo que hagas. Si te acercas a los líderes, dirán que estás haciendo la pelota; si trabajas con dedicación, dirán que estás actuando; si ayudas a otros, dirán que eres hipócrita. Por eso, ignora los comentarios, haz bien tu trabajo y con el tiempo todos conocerán tu carácter, y las mentiras se derrumbarán solas.
9. No te preocupes por la opinión de personas insignificantes. Cuando comprendes esto, serás mucho más feliz. Dentro de lo permitido por las reglas, usa la ropa que te gusta, haz lo que deseas. El mundo es tu parque de diversiones.
10. No confíes ciegamente en los líderes. No pienses que los líderes te guían hacia la cima solo porque están en el poder, ni que todo lo hacen por tu bien. En realidad, muchos líderes usan a sus subordinados como chivos expiatorios y para desahogarse.
11. No temas ofender a los veteranos. ¿Por qué se llaman veteranos? Porque llevan mucho tiempo en el trabajo, son mayores y no tienen esperanza de ascenso, por eso no trabajan bien y solo pasan el día. Los veteranos solo temen a los duros. Cuanto más quieras evitar ofenderlos, más te aprovecharán. Te pasarán el trabajo y te exigirán más. Por eso, si hay que enfrentarlos, hazlo sin miedo, incluso si tienes que acudir a los líderes, no te preocupes, porque ellos entenderán la situación.
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Reglas no escritas en el lugar de trabajo
1. La fuente de todos los males en el trabajo es la envidia. Los que tienen recursos hablan menos, los que tienen belleza visten más, los que tienen conexiones mencionan menos a sus benefactores, y los que avanzan rápido trabajan más horas extra.
2. En las reuniones del departamento, hay que hablar cuando corresponde, sonreír cuando se debe, no ser tacaño y brindar con respeto. Muchas cosas se vuelven familiares con el tiempo, y con la práctica también se aprende.
3. Al trabajar en una empresa, hay que comportarse con confianza y naturalidad. Lo que no te gusta en la oficina no te concierne, ni la justicia ni la equidad. Protegerte a ti mismo siempre es más práctico que tener una actitud recta.
4. La personalidad que busca agradar será utilizada. Es imposible que todos te quieran, pero puedes fingir que sí. Una forma rápida es que la actitud del jefe hacia ti sea positiva.
5. No temas mostrarte. Cuando te pidan presentar en una reunión, hazlo con confianza y sin titubeos.
6. Para aquellos que no tienen mucha capacidad pero buscan colarse, hay que tener cuidado al hablar y actuar frente a ellos, porque para ellos, delatarte es una vía rápida.
7. La forma en que los demás te tratan depende de cómo tú los tratas a ellos. Muchas veces, las palabras de las personas son una forma de desahogo emocional. Si solo toleras, solo conseguirás que empeoren. Las personas excelentes suelen ser muy firmes; en el mundo no hay personas que sean buenas y no sean fuertes.
8. No te preocupes por los comentarios de los demás. Los que disfrutan chismear no serán pocos, y quienes no te soportan dirán que estás equivocado sin importar lo que hagas. Si te acercas a los líderes, dirán que estás haciendo la pelota; si trabajas con dedicación, dirán que estás actuando; si ayudas a otros, dirán que eres hipócrita. Por eso, ignora los comentarios, haz bien tu trabajo y con el tiempo todos conocerán tu carácter, y las mentiras se derrumbarán solas.
9. No te preocupes por la opinión de personas insignificantes. Cuando comprendes esto, serás mucho más feliz. Dentro de lo permitido por las reglas, usa la ropa que te gusta, haz lo que deseas. El mundo es tu parque de diversiones.
10. No confíes ciegamente en los líderes. No pienses que los líderes te guían hacia la cima solo porque están en el poder, ni que todo lo hacen por tu bien. En realidad, muchos líderes usan a sus subordinados como chivos expiatorios y para desahogarse.
11. No temas ofender a los veteranos. ¿Por qué se llaman veteranos? Porque llevan mucho tiempo en el trabajo, son mayores y no tienen esperanza de ascenso, por eso no trabajan bien y solo pasan el día. Los veteranos solo temen a los duros. Cuanto más quieras evitar ofenderlos, más te aprovecharán. Te pasarán el trabajo y te exigirán más. Por eso, si hay que enfrentarlos, hazlo sin miedo, incluso si tienes que acudir a los líderes, no te preocupes, porque ellos entenderán la situación.