La cuarta revolución industrial ya está aquí. La inteligencia artificial se ha integrado profundamente en la operación aeroportuaria. La planificación de rutas, la programación de deshielo y las operaciones en tierra dependen completamente de la optimización por IA, alcanzando niveles de eficiencia increíbles. Pero cuando surge un problema, ¿cómo responsabilizamos a la IA de caja negra? Ataques cibernéticos, contaminación de datos, sesgos en los modelos... La cadena de responsabilidad se vuelve difusa y la confianza se desploma. Solución: Autonomía Auditable (Auditable Autonomy). Cada decisión de IA viene acompañada de una prueba criptográfica (Proof of)
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
La cuarta revolución industrial ya está aquí. La inteligencia artificial se ha integrado profundamente en la operación aeroportuaria. La planificación de rutas, la programación de deshielo y las operaciones en tierra dependen completamente de la optimización por IA, alcanzando niveles de eficiencia increíbles. Pero cuando surge un problema, ¿cómo responsabilizamos a la IA de caja negra? Ataques cibernéticos, contaminación de datos, sesgos en los modelos... La cadena de responsabilidad se vuelve difusa y la confianza se desploma. Solución: Autonomía Auditable (Auditable Autonomy). Cada decisión de IA viene acompañada de una prueba criptográfica (Proof of)