¿De dónde proviene la verdadera vitalidad del ecosistema? No de campañas de marketing grandilocuentes, sino de retornos de valor reales y tangibles.
Imagina un mundo Web3 así: cada contribución de los constructores puede convertirse directamente en beneficios. Tú impulsas el crecimiento del proyecto y recibes una participación en las ganancias correspondiente. Esto no es un truco, sino la base para un desarrollo sostenible.
La clave de este mecanismo radica en su capacidad para atraer a los verdaderos constructores. Aquellos que crean valor real para el ecosistema permanecerán involucrados gracias a incentivos continuos. En comparación, un ecosistema basado únicamente en el hype y la especulación será de corta duración.
Ya hay plataformas que están explorando este camino: permiten a los desarrolladores lanzar activos criptográficos y compartir directamente las tarifas de la plataforma con usuarios de todo el mundo. ¿Qué significa esto? Significa que la barrera de entrada se reduce, los incentivos se vuelven más transparentes y la colaboración transfronteriza se simplifica.
Este es un ejemplo de un ecosistema Web3 sostenible. Los creadores de valor obtienen recompensas, los participantes del ecosistema crecen de manera constante y un ciclo virtuoso se va formando poco a poco.
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¿De dónde proviene la verdadera vitalidad del ecosistema? No de campañas de marketing grandilocuentes, sino de retornos de valor reales y tangibles.
Imagina un mundo Web3 así: cada contribución de los constructores puede convertirse directamente en beneficios. Tú impulsas el crecimiento del proyecto y recibes una participación en las ganancias correspondiente. Esto no es un truco, sino la base para un desarrollo sostenible.
La clave de este mecanismo radica en su capacidad para atraer a los verdaderos constructores. Aquellos que crean valor real para el ecosistema permanecerán involucrados gracias a incentivos continuos. En comparación, un ecosistema basado únicamente en el hype y la especulación será de corta duración.
Ya hay plataformas que están explorando este camino: permiten a los desarrolladores lanzar activos criptográficos y compartir directamente las tarifas de la plataforma con usuarios de todo el mundo. ¿Qué significa esto? Significa que la barrera de entrada se reduce, los incentivos se vuelven más transparentes y la colaboración transfronteriza se simplifica.
Este es un ejemplo de un ecosistema Web3 sostenible. Los creadores de valor obtienen recompensas, los participantes del ecosistema crecen de manera constante y un ciclo virtuoso se va formando poco a poco.