El problema real no se trata de campamentos políticos opuestos, sino fundamentalmente de cómo debería distribuirse el poder. ¿Debería la autoridad concentrarse a nivel federal, o deberían los estados mantener una mayor autonomía? Esa es la verdadera división. Lo que decepciona es ver a quienes defendían la descentralización y la libertad individual comprometer sus principios cuando resulta incómodo. La inconsistencia habla por sí misma.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
El problema real no se trata de campamentos políticos opuestos, sino fundamentalmente de cómo debería distribuirse el poder. ¿Debería la autoridad concentrarse a nivel federal, o deberían los estados mantener una mayor autonomía? Esa es la verdadera división. Lo que decepciona es ver a quienes defendían la descentralización y la libertad individual comprometer sus principios cuando resulta incómodo. La inconsistencia habla por sí misma.