Al ver la factura de la subida de precios de los proveedores de servicios en la nube, el emprendedor Xiao Zhang casi se le escapa el teclado. Como desarrollador que ha estado en el campo de la criptografía, todos sus activos NFT acumulados y datos de usuarios están en servidores centralizados, y solo en un año gasta varias decenas de miles de dólares en protección, además de estar siempre alerta ante fallos del servidor, filtraciones de datos, y temer que un día su cuenta sea congelada por alguna política repentina.
"Sería perfecto si pudiera guardar todos los datos directamente en la cadena de bloques, nadie podría borrarlos y no tendría que preocuparse por las caras de las grandes empresas." Murmuraba una y otra vez.
Su amigo, el ingeniero Li, escuchó y se acercó, entregándole una taza de café: "Tu idea no está mal, pero la forma de implementarla debe cambiar de perspectiva. El protocolo Walrus, que acaba de lanzar el ecosistema Sui, está diseñado para resolver ese problema. Los archivos no se almacenan directamente en la cadena, sino que se dispersan en una red descentralizada, reduciendo a la mitad los costos y, además, aumentando la seguridad."
"¿Walrus? ¿Cómo se llama así? ¿Y cuál es su principio?" Se acercó Xiao Zhang.
**1. La arma secreta para reducir costos y aumentar eficiencia**
Li dejó el café y empezó a gesticular:
**1. Codificación de borrado de tecnología avanzada**
Los esquemas tradicionales de almacenamiento descentralizado (como algunos proyectos líderes) para garantizar la seguridad, necesitan copiar un archivo 30 veces y distribuirlo entre 30 nodos para su custodia. Es como comprar 30 discos duros para respaldar una sola foto, el costo es evidente.
Pero Walrus utiliza un enfoque completamente diferente: la tecnología de codificación de borrado. Divide el archivo en fragmentos y los reorganiza usando algoritmos matemáticos. Incluso si se pierden 60 de las 100 copias, las 40 restantes aún pueden restaurar el archivo original por completo. Esto hace que los costos de almacenamiento se desplomen.
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Al ver la factura de la subida de precios de los proveedores de servicios en la nube, el emprendedor Xiao Zhang casi se le escapa el teclado. Como desarrollador que ha estado en el campo de la criptografía, todos sus activos NFT acumulados y datos de usuarios están en servidores centralizados, y solo en un año gasta varias decenas de miles de dólares en protección, además de estar siempre alerta ante fallos del servidor, filtraciones de datos, y temer que un día su cuenta sea congelada por alguna política repentina.
"Sería perfecto si pudiera guardar todos los datos directamente en la cadena de bloques, nadie podría borrarlos y no tendría que preocuparse por las caras de las grandes empresas." Murmuraba una y otra vez.
Su amigo, el ingeniero Li, escuchó y se acercó, entregándole una taza de café: "Tu idea no está mal, pero la forma de implementarla debe cambiar de perspectiva. El protocolo Walrus, que acaba de lanzar el ecosistema Sui, está diseñado para resolver ese problema. Los archivos no se almacenan directamente en la cadena, sino que se dispersan en una red descentralizada, reduciendo a la mitad los costos y, además, aumentando la seguridad."
"¿Walrus? ¿Cómo se llama así? ¿Y cuál es su principio?" Se acercó Xiao Zhang.
**1. La arma secreta para reducir costos y aumentar eficiencia**
Li dejó el café y empezó a gesticular:
**1. Codificación de borrado de tecnología avanzada**
Los esquemas tradicionales de almacenamiento descentralizado (como algunos proyectos líderes) para garantizar la seguridad, necesitan copiar un archivo 30 veces y distribuirlo entre 30 nodos para su custodia. Es como comprar 30 discos duros para respaldar una sola foto, el costo es evidente.
Pero Walrus utiliza un enfoque completamente diferente: la tecnología de codificación de borrado. Divide el archivo en fragmentos y los reorganiza usando algoritmos matemáticos. Incluso si se pierden 60 de las 100 copias, las 40 restantes aún pueden restaurar el archivo original por completo. Esto hace que los costos de almacenamiento se desplomen.