La ola de digitalización del mundo físico es imparable, y la pista de DePIN está acelerando su despegue. Para 2028, se espera que más de cien mil millones de dispositivos DePIN estén conectados a la red, y el valor de los datos que generan diariamente podría superar la escala de billones de dólares.
Una vez que un proyecto pueda captar entre el 15 y el 20% de este enorme mercado, su capa de procesamiento de datos tendrá que gestionar activos de datos valorados en miles de millones de dólares cada año — ¿qué tan grande es esa escala? Solo hay que pensarlo. Y el significado de este panorama va mucho más allá de una simple reevaluación del valor de los tokens; el punto de inflexión real radica en que: el modelo de propiedad de los datos y las formas de monetización podrían ser completamente reescritos.
Desde la perspectiva de la infraestructura Web3, quien pueda construir primero un sistema eficiente de procesamiento y assetización de datos, tendrá la oportunidad de convertirse en la infraestructura clave de esta nueva era. Los datos ya no son propiedad exclusiva de las grandes empresas de internet, sino que vuelven a estar en manos de los productores — esto representa un cambio de paradigma.
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La ola de digitalización del mundo físico es imparable, y la pista de DePIN está acelerando su despegue. Para 2028, se espera que más de cien mil millones de dispositivos DePIN estén conectados a la red, y el valor de los datos que generan diariamente podría superar la escala de billones de dólares.
Una vez que un proyecto pueda captar entre el 15 y el 20% de este enorme mercado, su capa de procesamiento de datos tendrá que gestionar activos de datos valorados en miles de millones de dólares cada año — ¿qué tan grande es esa escala? Solo hay que pensarlo. Y el significado de este panorama va mucho más allá de una simple reevaluación del valor de los tokens; el punto de inflexión real radica en que: el modelo de propiedad de los datos y las formas de monetización podrían ser completamente reescritos.
Desde la perspectiva de la infraestructura Web3, quien pueda construir primero un sistema eficiente de procesamiento y assetización de datos, tendrá la oportunidad de convertirse en la infraestructura clave de esta nueva era. Los datos ya no son propiedad exclusiva de las grandes empresas de internet, sino que vuelven a estar en manos de los productores — esto representa un cambio de paradigma.