Los intercambios de futuros recientes han ajustado con frecuencia las reglas de margen para los metales preciosos, pero esto parece no haber podido detener el entusiasmo de los inversores. Los precios de la plata se han acercado varias veces a máximos históricos, reflejando la demanda real del mercado.
Lo interesante es que cada vez más inversores ya no se conforman con operaciones virtuales de contratos de futuros, sino que buscan la posesión directa de metales preciosos como plata y oro. Este cambio en la estructura de la demanda no es casualidad: cuando las restricciones a nivel de reglas no pueden cambiar las expectativas del mercado, el capital fluye naturalmente hacia formas de activos más tangibles.
Desde el lado de la oferta física, la tensión en las reservas globales de plata ya es un hecho. El próximo período de entregas a gran escala será un punto clave. Si en ese momento no se puede suministrar suficiente plata física, la presión de los cortos se hará evidente de inmediato: no encontrar suficiente stock para completar las entregas, lo que en la historia suele provocar una volatilidad abrupta en los precios.
Este desequilibrio entre oferta y demanda en el mercado de metales preciosos está impulsando continuamente nuevos máximos en oro, plata y otros metales preciosos.
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Los intercambios de futuros recientes han ajustado con frecuencia las reglas de margen para los metales preciosos, pero esto parece no haber podido detener el entusiasmo de los inversores. Los precios de la plata se han acercado varias veces a máximos históricos, reflejando la demanda real del mercado.
Lo interesante es que cada vez más inversores ya no se conforman con operaciones virtuales de contratos de futuros, sino que buscan la posesión directa de metales preciosos como plata y oro. Este cambio en la estructura de la demanda no es casualidad: cuando las restricciones a nivel de reglas no pueden cambiar las expectativas del mercado, el capital fluye naturalmente hacia formas de activos más tangibles.
Desde el lado de la oferta física, la tensión en las reservas globales de plata ya es un hecho. El próximo período de entregas a gran escala será un punto clave. Si en ese momento no se puede suministrar suficiente plata física, la presión de los cortos se hará evidente de inmediato: no encontrar suficiente stock para completar las entregas, lo que en la historia suele provocar una volatilidad abrupta en los precios.
Este desequilibrio entre oferta y demanda en el mercado de metales preciosos está impulsando continuamente nuevos máximos en oro, plata y otros metales preciosos.