Las neblinas matutinas de principios de verano, recorren los surcos de la tierra natal
Como un velo delgado, envuelven suavemente las olas doradas del arroz Las espigas de arroz cuelgan con rocío matutino, cada una brillante Son las estrellas que caen en las puntas de las espigas antes de que la tierra despierte Cuando el viento pasa, las olas de arroz se mecen suavemente El rocío que se desprende, cae en la tierra húmeda Saltan pequeños sonidos claros, como el primer canto de un mantra
Medito en la cuneta del campo La neblina delgada cubre mis tobillos, llevando la humedad de la hierba La luz del sol en la distancia, atraviesa el manto de la neblina matutina Se extiende suavemente sobre mi rostro El calor, es una temperatura única de la tierra natal Ni rápido ni lento, como la palma de una madre acariciando la frente Disipa toda fatiga de la deriva
El pozo antiguo yace tranquilamente junto al campo El musgo en las losas de piedra azul, guarda la frescura de los años Me inclino, con la punta de los dedos toco el agua del pozo, pura y fría Esa frescura se extiende desde las yemas de los dedos hacia el corazón Limpia el bullicio, dejando solo la pureza de la calma Como si el tiempo en la tierra natal nunca se hubiera alejado Siempre en esta fuente clara, mantiene la pureza original
Abro suavemente los labios y los dientes, el sonido del mantra resuena Ni alto ni bajo, en armonía con el susurro de las olas de arroz Se funde con el flujo de la neblina La voz atraviesa los campos, golpea las montañas lejanas Luego regresa, resonando en el vacío La ilusión y la realidad se entrelazan— Las espigas de arroz son la forma concreta del mantra, el rocío es la luz espiritual del mantra La neblina es la niebla del mantra, la luz del sol es la compasión del mantra
Ya no soy solo un cantador Soy parte del mantra, parte del campo Los pensamientos dispersos se disipan como la neblina matutina, revelando la claridad del cielo y la tierra Las preocupaciones caen como gotas de rocío, se unen en la quietud del pozo antiguo El supremo mantra, nunca fue solo una leyenda lejana Es la luz en las espigas de arroz, la frescura en el agua del pozo Es el vacío en el mantra, y en los campos de la tierra natal Cada respiración vibra con el universo y la tierra
En este momento, estoy en la luz matutina de la tierra natal En los brazos del mantra Comprendo que no hay que buscar, el regreso es la perfección El mantra en el rocío, entre las olas de arroz En la frescura del pozo antiguo, en la quietud de mi corazón Con la tierra natal y la eternidad, en comunión
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Las neblinas matutinas de principios de verano, recorren los surcos de la tierra natal
Como un velo delgado, envuelven suavemente las olas doradas del arroz
Las espigas de arroz cuelgan con rocío matutino, cada una brillante
Son las estrellas que caen en las puntas de las espigas antes de que la tierra despierte
Cuando el viento pasa, las olas de arroz se mecen suavemente
El rocío que se desprende, cae en la tierra húmeda
Saltan pequeños sonidos claros, como el primer canto de un mantra
Medito en la cuneta del campo
La neblina delgada cubre mis tobillos, llevando la humedad de la hierba
La luz del sol en la distancia, atraviesa el manto de la neblina matutina
Se extiende suavemente sobre mi rostro
El calor, es una temperatura única de la tierra natal
Ni rápido ni lento, como la palma de una madre acariciando la frente
Disipa toda fatiga de la deriva
El pozo antiguo yace tranquilamente junto al campo
El musgo en las losas de piedra azul, guarda la frescura de los años
Me inclino, con la punta de los dedos toco el agua del pozo, pura y fría
Esa frescura se extiende desde las yemas de los dedos hacia el corazón
Limpia el bullicio, dejando solo la pureza de la calma
Como si el tiempo en la tierra natal nunca se hubiera alejado
Siempre en esta fuente clara, mantiene la pureza original
Abro suavemente los labios y los dientes, el sonido del mantra resuena
Ni alto ni bajo, en armonía con el susurro de las olas de arroz
Se funde con el flujo de la neblina
La voz atraviesa los campos, golpea las montañas lejanas
Luego regresa, resonando en el vacío
La ilusión y la realidad se entrelazan—
Las espigas de arroz son la forma concreta del mantra, el rocío es la luz espiritual del mantra
La neblina es la niebla del mantra, la luz del sol es la compasión del mantra
Ya no soy solo un cantador
Soy parte del mantra, parte del campo
Los pensamientos dispersos se disipan como la neblina matutina, revelando la claridad del cielo y la tierra
Las preocupaciones caen como gotas de rocío, se unen en la quietud del pozo antiguo
El supremo mantra, nunca fue solo una leyenda lejana
Es la luz en las espigas de arroz, la frescura en el agua del pozo
Es el vacío en el mantra, y en los campos de la tierra natal
Cada respiración vibra con el universo y la tierra
En este momento, estoy en la luz matutina de la tierra natal
En los brazos del mantra
Comprendo que no hay que buscar, el regreso es la perfección
El mantra en el rocío, entre las olas de arroz
En la frescura del pozo antiguo, en la quietud de mi corazón
Con la tierra natal y la eternidad, en comunión