El 30 de diciembre, el mercado de oro al contado entró en una fase de recuperación técnica tras la caída histórica del lunes. El precio del oro cotiza actualmente alrededor de 4.375 USD/onza, con un aumento de aproximadamente el 1% respecto al mínimo, los compradores están recuperando gradualmente el control a corto plazo. Sin embargo, tras una caída superior al 4,5% desde el récord de 4.549,71 USD—la mayor caída en un día desde el 21 de octubre—la pregunta es: ¿siguen siendo sólidos los fundamentos que respaldan al oro o ya se han visto afectados?
¿Por qué cayó tanto el precio del oro?
La causa directa de la fuerte caída del lunes no fue ninguna mala noticia económica, sino principalmente factores técnicos y de liquidez del mercado. La Bolsa de Mercancías de Chicago (CME) recientemente aumentó los requisitos de margen para los contratos futuros de oro y plata, una decisión que incrementó directamente los costos de mantener posiciones para los traders. Como resultado, se activó una ola de toma de beneficios a gran escala, llevando el precio cerca de los 4.300 USD.
Además, en la recta final del año, la liquidez del mercado disminuye cuando los traders de EE. UU. y Europa entran en período de vacaciones. En un entorno de liquidez escasa, cualquier orden de venta puede amplificar la volatilidad extrema. El analista Kyle Rodda señala que, en estas condiciones, la baja liquidez de fin de año actúa como un “mecanismo de amplificación” que distorsiona el mercado.
¿Qué revela el indicador técnico?
En el gráfico de 240 minutos, el oro se encuentra en una posición sensible. El indicador RSI (Relative Strength Index) del oro, antes de la caída, ya había entrado en zona de sobrecompra severa, acumulando una presión de corrección significativa. Cualquier pequeña variación puede desencadenar una concentración de toma de beneficios.
Actualmente, el precio del oro busca recuperar la media móvil de 60 períodos (4.454,19 USD), mientras que la banda media de Bollinger se sitúa en 4.354,61 USD—el nivel que el oro acaba de tocar. La zona de 4.300-4.350 USD se convierte en un umbral importante, donde convergen múltiples soportes técnicos, psicológicos y niveles de retroceso de Fibonacci. Este será un desafío para la fuerza real de los compradores y vendedores a corto plazo.
¿Se tambalean los fundamentos a largo plazo?
A pesar de la fuerte caída, los factores que sustentan los fundamentos del oro permanecen intactos:
Política monetaria: El mercado espera que la Fed comience un ciclo de recortes de tasas en 2026. Aunque la probabilidad de que la Fed reduzca tasas en enero no es alta, las expectativas de al menos dos recortes en el próximo año siguen firmes. En un entorno de tasas bajas, el costo de oportunidad de mantener activos que no generan intereses, como el oro, disminuye considerablemente.
Riesgo geopolítico: La situación entre Rusia y Ucrania sigue siendo inestable, activando continuamente la demanda de refugio seguro. El oro sigue siendo el activo de protección por excelencia en medio de tensiones geopolíticas.
Transformación estructural profunda: Desde 2022, muchos bancos centrales a nivel mundial han aumentado sus reservas de oro de forma constante. Esta compra basada en estrategias nacionales proporciona una demanda sólida. Al mismo tiempo, la comunidad inversora reconsidera la asignación tradicional de activos 60/40 (acciones-bonos), impulsando la incorporación de oro y activos tangibles en las carteras principales.
Estos factores son especialmente importantes porque mantienen al oro en un equilibrio a largo plazo, limitando caídas profundas y sentando las bases para un crecimiento sostenido.
Expectativas a corto y largo plazo
Corto plazo (unos días a varias semanas): El mercado principalmente absorberá la fuerte volatilidad del lunes. La baja actividad de fin de año puede seguir provocando oscilaciones significativas. La publicación de las actas de la reunión de diciembre de la Fed será un foco de atención. Es probable que el oro oscile en un rango de 4.300-4.450 USD, usando ese tiempo para ajustar los indicadores técnicos.
Mediano y largo plazo (para 2026): La lógica que respalda el mercado del oro aún no se ha roto, pero su forma cambiará. El experto Kelvin Wong mantiene una visión optimista, sugiriendo que el objetivo de precio en 6 meses podría alcanzar los 5.010 USD. Según el experto Robert Gottlieb, el mercado está transitando de un impulso especulativo a una era respaldada por la demanda estructural—lo que proporciona una base más sólida para el alza.
No obstante, los inversores no deberían esperar repetir el impresionante aumento de 2025. El mercado se centrará en las expectativas de tasas reales, eventos geopolíticos y la tendencia del dólar estadounidense. La volatilidad se convertirá en un estado normal, con frecuentes correcciones fuertes, pero principalmente como una rotación saludable del mercado, no como una señal de fin de mercado alcista.
Conclusión
La caída del 4,5% del oro es una liberación concentrada del sobrecompra técnica y del riesgo de liquidez a corto plazo. Aunque fue intensa, no socava los fundamentos de crecimiento a largo plazo. Para los inversores, entender la transición de una “ruptura frenética” a un “avance firme”—de un impulso especulativo a una demanda estructural—es clave para adaptarse a esta nueva etapa del mercado del oro.
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El oro al contado cae un 4,5% - ¿Cuál es el apoyo para que los inversores vuelvan a un estado de equilibrio?
El 30 de diciembre, el mercado de oro al contado entró en una fase de recuperación técnica tras la caída histórica del lunes. El precio del oro cotiza actualmente alrededor de 4.375 USD/onza, con un aumento de aproximadamente el 1% respecto al mínimo, los compradores están recuperando gradualmente el control a corto plazo. Sin embargo, tras una caída superior al 4,5% desde el récord de 4.549,71 USD—la mayor caída en un día desde el 21 de octubre—la pregunta es: ¿siguen siendo sólidos los fundamentos que respaldan al oro o ya se han visto afectados?
¿Por qué cayó tanto el precio del oro?
La causa directa de la fuerte caída del lunes no fue ninguna mala noticia económica, sino principalmente factores técnicos y de liquidez del mercado. La Bolsa de Mercancías de Chicago (CME) recientemente aumentó los requisitos de margen para los contratos futuros de oro y plata, una decisión que incrementó directamente los costos de mantener posiciones para los traders. Como resultado, se activó una ola de toma de beneficios a gran escala, llevando el precio cerca de los 4.300 USD.
Además, en la recta final del año, la liquidez del mercado disminuye cuando los traders de EE. UU. y Europa entran en período de vacaciones. En un entorno de liquidez escasa, cualquier orden de venta puede amplificar la volatilidad extrema. El analista Kyle Rodda señala que, en estas condiciones, la baja liquidez de fin de año actúa como un “mecanismo de amplificación” que distorsiona el mercado.
¿Qué revela el indicador técnico?
En el gráfico de 240 minutos, el oro se encuentra en una posición sensible. El indicador RSI (Relative Strength Index) del oro, antes de la caída, ya había entrado en zona de sobrecompra severa, acumulando una presión de corrección significativa. Cualquier pequeña variación puede desencadenar una concentración de toma de beneficios.
Actualmente, el precio del oro busca recuperar la media móvil de 60 períodos (4.454,19 USD), mientras que la banda media de Bollinger se sitúa en 4.354,61 USD—el nivel que el oro acaba de tocar. La zona de 4.300-4.350 USD se convierte en un umbral importante, donde convergen múltiples soportes técnicos, psicológicos y niveles de retroceso de Fibonacci. Este será un desafío para la fuerza real de los compradores y vendedores a corto plazo.
¿Se tambalean los fundamentos a largo plazo?
A pesar de la fuerte caída, los factores que sustentan los fundamentos del oro permanecen intactos:
Política monetaria: El mercado espera que la Fed comience un ciclo de recortes de tasas en 2026. Aunque la probabilidad de que la Fed reduzca tasas en enero no es alta, las expectativas de al menos dos recortes en el próximo año siguen firmes. En un entorno de tasas bajas, el costo de oportunidad de mantener activos que no generan intereses, como el oro, disminuye considerablemente.
Riesgo geopolítico: La situación entre Rusia y Ucrania sigue siendo inestable, activando continuamente la demanda de refugio seguro. El oro sigue siendo el activo de protección por excelencia en medio de tensiones geopolíticas.
Transformación estructural profunda: Desde 2022, muchos bancos centrales a nivel mundial han aumentado sus reservas de oro de forma constante. Esta compra basada en estrategias nacionales proporciona una demanda sólida. Al mismo tiempo, la comunidad inversora reconsidera la asignación tradicional de activos 60/40 (acciones-bonos), impulsando la incorporación de oro y activos tangibles en las carteras principales.
Estos factores son especialmente importantes porque mantienen al oro en un equilibrio a largo plazo, limitando caídas profundas y sentando las bases para un crecimiento sostenido.
Expectativas a corto y largo plazo
Corto plazo (unos días a varias semanas): El mercado principalmente absorberá la fuerte volatilidad del lunes. La baja actividad de fin de año puede seguir provocando oscilaciones significativas. La publicación de las actas de la reunión de diciembre de la Fed será un foco de atención. Es probable que el oro oscile en un rango de 4.300-4.450 USD, usando ese tiempo para ajustar los indicadores técnicos.
Mediano y largo plazo (para 2026): La lógica que respalda el mercado del oro aún no se ha roto, pero su forma cambiará. El experto Kelvin Wong mantiene una visión optimista, sugiriendo que el objetivo de precio en 6 meses podría alcanzar los 5.010 USD. Según el experto Robert Gottlieb, el mercado está transitando de un impulso especulativo a una era respaldada por la demanda estructural—lo que proporciona una base más sólida para el alza.
No obstante, los inversores no deberían esperar repetir el impresionante aumento de 2025. El mercado se centrará en las expectativas de tasas reales, eventos geopolíticos y la tendencia del dólar estadounidense. La volatilidad se convertirá en un estado normal, con frecuentes correcciones fuertes, pero principalmente como una rotación saludable del mercado, no como una señal de fin de mercado alcista.
Conclusión
La caída del 4,5% del oro es una liberación concentrada del sobrecompra técnica y del riesgo de liquidez a corto plazo. Aunque fue intensa, no socava los fundamentos de crecimiento a largo plazo. Para los inversores, entender la transición de una “ruptura frenética” a un “avance firme”—de un impulso especulativo a una demanda estructural—es clave para adaptarse a esta nueva etapa del mercado del oro.