Bitcoin ya ha superado los 97,000 dólares, alcanzando un nuevo máximo semanal. Lo más interesante es que, incluso con algunas incertidumbres en la aprobación de ciertos proyectos de ley, esta tendencia alcista no muestra signos de desaceleración.
¿A qué se debe esto? Significa que el mercado ya ha comenzado a digerir la incertidumbre política a corto plazo. La lógica de compra ha cambiado: ya no se trata solo de seguir las buenas noticias políticas, sino de tener una visión optimista sobre los fundamentos a medio y largo plazo.
Pero aquí surge una realidad: si el precio puede mantenerse en esta posición, en última instancia, dependerá de si los fondos están dispuestos a seguir apoyando.
Los analistas están atentos a un indicador clave: la dirección del flujo de fondos en los ETF. Tanto las instituciones como los minoristas consideran actualmente a los ETF como la principal fuente de incremento de capital. Mientras la trayectoria política aún no esté completamente definida, los próximos días de negociación serán una prueba de fuego. ¿Continuarán aumentando los fondos? ¿Se abrirá un nuevo espacio en el mercado? ¿O se quedará atrapado en un ciclo de repeticiones en niveles altos?
La respuesta a estas preguntas depende completamente de la capacidad de ejecución del mercado. La dirección ya está bastante clara; ahora solo queda ver si puede mantenerse estable.
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Bitcoin ya ha superado los 97,000 dólares, alcanzando un nuevo máximo semanal. Lo más interesante es que, incluso con algunas incertidumbres en la aprobación de ciertos proyectos de ley, esta tendencia alcista no muestra signos de desaceleración.
¿A qué se debe esto? Significa que el mercado ya ha comenzado a digerir la incertidumbre política a corto plazo. La lógica de compra ha cambiado: ya no se trata solo de seguir las buenas noticias políticas, sino de tener una visión optimista sobre los fundamentos a medio y largo plazo.
Pero aquí surge una realidad: si el precio puede mantenerse en esta posición, en última instancia, dependerá de si los fondos están dispuestos a seguir apoyando.
Los analistas están atentos a un indicador clave: la dirección del flujo de fondos en los ETF. Tanto las instituciones como los minoristas consideran actualmente a los ETF como la principal fuente de incremento de capital. Mientras la trayectoria política aún no esté completamente definida, los próximos días de negociación serán una prueba de fuego. ¿Continuarán aumentando los fondos? ¿Se abrirá un nuevo espacio en el mercado? ¿O se quedará atrapado en un ciclo de repeticiones en niveles altos?
La respuesta a estas preguntas depende completamente de la capacidad de ejecución del mercado. La dirección ya está bastante clara; ahora solo queda ver si puede mantenerse estable.