#稳定币发行与生态 Al ver el borrador de la ley en Corea, me recordó la ola de stablecoins de 2017. En ese entonces, todos discutían cómo reemplazar las monedas fiduciarias con activos en cadena, pero pocos consideraban seriamente el problema del aislamiento de riesgos. Hasta que varios proyectos colapsaron, el mercado se dio cuenta de lo importante que es la frase "100% de reserva".
La propuesta de Corea esta vez refleja un fenómeno interesante: los reguladores finalmente comienzan a abordar el riesgo sistémico de las stablecoins. Exigir a los emisores que depositen más del 100% de sus activos de reserva en bancos o fideicomisos parece simple, pero en realidad toca una cuestión profunda de distribución de poder: ¿quién regula a los emisores de stablecoins? ¿El Comité Financiero o el Banco Central? Esto no es solo una disputa entre instituciones, sino que afecta la base de confianza de todo el ecosistema.
Las experiencias que hemos vivido nos enseñan que cada mejora en el marco regulatorio es una lección ganada con sangre y lágrimas. La actuación de USDC en el evento SVB en 2023 demuestra el valor de una reserva adecuada y una divulgación transparente. Por otro lado, esas stablecoins algorítmicas que alguna vez se consideraron "innovadoras" terminaron siendo advertencias.
El retraso en la presentación en Corea no es tanto un fracaso, sino una muestra de una actitud seria. En lugar de legislar apresuradamente y luego verse obligado a enmendar, dedicar tiempo a reducir las diferencias entre el Comité Financiero y el Banco Central es más beneficioso para la salud a largo plazo del ecosistema. El futuro de las stablecoins no depende de la facilidad de emisión, sino del rigor en el diseño del sistema. Esto, el tiempo lo demostrará.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
#稳定币发行与生态 Al ver el borrador de la ley en Corea, me recordó la ola de stablecoins de 2017. En ese entonces, todos discutían cómo reemplazar las monedas fiduciarias con activos en cadena, pero pocos consideraban seriamente el problema del aislamiento de riesgos. Hasta que varios proyectos colapsaron, el mercado se dio cuenta de lo importante que es la frase "100% de reserva".
La propuesta de Corea esta vez refleja un fenómeno interesante: los reguladores finalmente comienzan a abordar el riesgo sistémico de las stablecoins. Exigir a los emisores que depositen más del 100% de sus activos de reserva en bancos o fideicomisos parece simple, pero en realidad toca una cuestión profunda de distribución de poder: ¿quién regula a los emisores de stablecoins? ¿El Comité Financiero o el Banco Central? Esto no es solo una disputa entre instituciones, sino que afecta la base de confianza de todo el ecosistema.
Las experiencias que hemos vivido nos enseñan que cada mejora en el marco regulatorio es una lección ganada con sangre y lágrimas. La actuación de USDC en el evento SVB en 2023 demuestra el valor de una reserva adecuada y una divulgación transparente. Por otro lado, esas stablecoins algorítmicas que alguna vez se consideraron "innovadoras" terminaron siendo advertencias.
El retraso en la presentación en Corea no es tanto un fracaso, sino una muestra de una actitud seria. En lugar de legislar apresuradamente y luego verse obligado a enmendar, dedicar tiempo a reducir las diferencias entre el Comité Financiero y el Banco Central es más beneficioso para la salud a largo plazo del ecosistema. El futuro de las stablecoins no depende de la facilidad de emisión, sino del rigor en el diseño del sistema. Esto, el tiempo lo demostrará.