El verdadero campo de batalla en el mundo de las criptomonedas nunca está en las velas, sino en tu interior.
Cortar pérdidas en el suelo, perseguir máximos en la cima, parece que la tendencia te arrastra, pero en realidad estás siendo secuestrado por las emociones. Cuando cae, domina el miedo; cuando sube, impulsa la avaricia. Si pierdes el ritmo, tus operaciones están condenadas al fracaso.
El mercado siempre va en contra de la intuición: el volumen es el termómetro de las emociones, un volumen explosivo suele ser el pico de las emociones, y la reducción del volumen es el comienzo de la calma
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