Las autoridades de Guernsey, en virtud de la Ley de Beneficios del Crimen, tras la solicitud de las autoridades de Bielefeld, Alemania, aprobaron la confiscación de activos por un valor de 11,4 millones de dólares relacionados con el caso de fraude de OneCoin. Estos fondos están almacenados en una cuenta del RBS International Bank en Guernsey. Aunque la cantidad parece enorme, representa solo el 0,2% de las pérdidas totales de OneCoin, reflejando plenamente la dificultad de recuperar activos en casos de fraude con criptomonedas.
Detalles clave de la acción de confiscación
Información básica
Monto confiscado: 11,4 millones de dólares (9 millones de libras esterlinas)
Lugar de confiscación: Guernsey (territorio británico)
Institución que mantiene los fondos: RBS International Bank
Base legal: Ley de Beneficios del Crimen de Guernsey
País solicitante: Alemania (autoridades de Bielefeld)
Fecha: 21 de enero de 2026
Contexto del caso OneCoin
OneCoin es uno de los mayores casos de fraude con criptomonedas en la historia. El proyecto se autodenominaba “el asesino de Bitcoin” y, mediante un sistema de marketing multinivel, engañó a millones de inversores en todo el mundo, causando pérdidas que alcanzan miles de millones de dólares. La fundadora del proyecto, Ruja Ignatova, fue apodada la “reina de las criptomonedas” antes de su desaparición en 2017, lo que atrajo una amplia atención al caso.
La dificultad de recuperar activos
La realidad detrás del 0,2%
Aunque la confiscación alcanzó los 11,4 millones de dólares, solo representa el 0,2% de las pérdidas totales de OneCoin. Este número refleja profundamente el principal desafío en casos de fraude con criptomonedas:
Flujo de fondos complejo: Los fondos fraudulentos suelen pasar por múltiples jurisdicciones, involucrando bancos y exchanges en diferentes países
Dificultades en la cooperación internacional: Requiere coordinación entre varias autoridades, con procedimientos largos y complicados
Medidas de ocultación sofisticadas: Los delincuentes utilizan rutas de transferencia complejas y servicios de mixing para esconder fondos
Altos costos temporales: Desde el congelamiento de cuentas hasta la confiscación final, puede tomar varios años
La importancia de la cooperación internacional en la aplicación de la ley
Aunque la cantidad confiscada en esta ocasión es pequeña en comparación con las pérdidas totales, demuestra el esfuerzo coordinado de las agencias internacionales en la recuperación de activos por fraude. Las autoridades alemanas solicitaron a Guernsey la confiscación, la cual fue aprobada según la legislación local. Este mecanismo de cooperación transfronteriza tiene un valor de referencia para futuras recuperaciones en casos de fraude.
Implicaciones para el ecosistema de criptomonedas
Este caso transmite varias señales importantes:
Primero, la recuperación de activos es difícil, pero no imposible. Incluso años después del incidente, las autoridades continúan recuperando activos relacionados, lo que representa una justicia continua para las víctimas.
Segundo, la naturaleza anónima y transfronteriza de las criptomonedas, aunque ofrece oportunidades innovadoras, también facilita el fraude. OneCoin no era un proyecto blockchain genuino, sino una estafa tradicional disfrazada de criptomoneda, reflejando la falta de regulación en las etapas iniciales del sector.
Tercero, la cooperación internacional en la aplicación de la ley es cada vez más crucial. La fuerza de un solo país es limitada, y es necesario establecer mecanismos más completos para la recuperación de activos transfronterizos.
Resumen
Aunque la confiscación en Guernsey solo recuperó el 0,2% de las pérdidas totales de OneCoin, su significado va más allá del monto en sí, demostrando el esfuerzo persistente de las agencias internacionales en la recuperación de activos por fraude. Este caso recuerda a los inversores que los riesgos de fraude en el ámbito de las criptomonedas aún existen, y que incluso en los mayores casos de estafa, las autoridades continúan recuperando activos años después. Para la industria de las criptomonedas, esto es una advertencia y también una parte de la justicia para las víctimas.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Isla de Guernsey confisca activos por 11,4 millones de dólares en la estafa de OneCoin, solo el 0,2% de las pérdidas
Las autoridades de Guernsey, en virtud de la Ley de Beneficios del Crimen, tras la solicitud de las autoridades de Bielefeld, Alemania, aprobaron la confiscación de activos por un valor de 11,4 millones de dólares relacionados con el caso de fraude de OneCoin. Estos fondos están almacenados en una cuenta del RBS International Bank en Guernsey. Aunque la cantidad parece enorme, representa solo el 0,2% de las pérdidas totales de OneCoin, reflejando plenamente la dificultad de recuperar activos en casos de fraude con criptomonedas.
Detalles clave de la acción de confiscación
Información básica
Contexto del caso OneCoin
OneCoin es uno de los mayores casos de fraude con criptomonedas en la historia. El proyecto se autodenominaba “el asesino de Bitcoin” y, mediante un sistema de marketing multinivel, engañó a millones de inversores en todo el mundo, causando pérdidas que alcanzan miles de millones de dólares. La fundadora del proyecto, Ruja Ignatova, fue apodada la “reina de las criptomonedas” antes de su desaparición en 2017, lo que atrajo una amplia atención al caso.
La dificultad de recuperar activos
La realidad detrás del 0,2%
Aunque la confiscación alcanzó los 11,4 millones de dólares, solo representa el 0,2% de las pérdidas totales de OneCoin. Este número refleja profundamente el principal desafío en casos de fraude con criptomonedas:
La importancia de la cooperación internacional en la aplicación de la ley
Aunque la cantidad confiscada en esta ocasión es pequeña en comparación con las pérdidas totales, demuestra el esfuerzo coordinado de las agencias internacionales en la recuperación de activos por fraude. Las autoridades alemanas solicitaron a Guernsey la confiscación, la cual fue aprobada según la legislación local. Este mecanismo de cooperación transfronteriza tiene un valor de referencia para futuras recuperaciones en casos de fraude.
Implicaciones para el ecosistema de criptomonedas
Este caso transmite varias señales importantes:
Primero, la recuperación de activos es difícil, pero no imposible. Incluso años después del incidente, las autoridades continúan recuperando activos relacionados, lo que representa una justicia continua para las víctimas.
Segundo, la naturaleza anónima y transfronteriza de las criptomonedas, aunque ofrece oportunidades innovadoras, también facilita el fraude. OneCoin no era un proyecto blockchain genuino, sino una estafa tradicional disfrazada de criptomoneda, reflejando la falta de regulación en las etapas iniciales del sector.
Tercero, la cooperación internacional en la aplicación de la ley es cada vez más crucial. La fuerza de un solo país es limitada, y es necesario establecer mecanismos más completos para la recuperación de activos transfronterizos.
Resumen
Aunque la confiscación en Guernsey solo recuperó el 0,2% de las pérdidas totales de OneCoin, su significado va más allá del monto en sí, demostrando el esfuerzo persistente de las agencias internacionales en la recuperación de activos por fraude. Este caso recuerda a los inversores que los riesgos de fraude en el ámbito de las criptomonedas aún existen, y que incluso en los mayores casos de estafa, las autoridades continúan recuperando activos años después. Para la industria de las criptomonedas, esto es una advertencia y también una parte de la justicia para las víctimas.