Esta noche el mercado se siente tranquilo, pero tenso.
Bitcoin acaba de recuperarse de su herida más profunda en 88.505. Allí, en ese punto más bajo, el miedo alcanzó su punto máximo. Muchos se rindieron, muchos cerraron sus posiciones, creyendo que esta noche solo terminaría en rojo.
Pero el mercado tiene su propia forma de hablar.
Lentamente, aparece la primera vela verde. No grande, no llamativa, pero suficiente para dar esperanza. Luego le sigue otra. Y otra más. Como si hubiera manos grandes diciendo, “Basta. Aquí ya es barato.”
El precio comienza a subir, atravesando nuevamente la zona d
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