Hace poco estuve revisando cómo inversionistas diferentes eligen entre acciones preferentes y comunes, y la verdad es que la mayoría no entiende realmente las diferencias. Veamos esto claro.



Basicamente las empresas emiten dos tipos principales de acciones. Las comunes son las que todos conocen - te dan derecho a votar en las asambleas, recibes dividendos que varían según cómo le vaya a la empresa, y en caso de quiebra eres de los últimos en recuperar algo. El potencial de crecimiento es más alto pero también el riesgo es bastante considerable.

Las acciones preferentes funcionan distinto. No te permiten votar, pero a cambio tienes dividendos más estables, generalmente fijos o con una tasa preestablecida. En una liquidación empresarial tú estás antes que los accionistas comunes. Es como si fuera una mezcla entre un bono y una acción.

Lo interesante es que acciones preferentes y comunes atraen a perfiles de inversionista completamente diferentes. Si buscas crecimiento a largo plazo y puedes aguantar volatilidad, las comunes son tu opción - ideal si estás en etapas tempranas de tu carrera financiera. Pero si lo que quieres es flujo de ingresos predecible y estás cerca de la jubilación, las preferentes tienen más sentido.

Dentro de las acciones preferentes existen variantes interesantes: las acumulativas (donde los dividendos no pagados se acumulan), las convertibles (que puedes cambiar por acciones comunes bajo ciertas condiciones), y las rescatables (que la empresa puede recomprar). Cada una tiene sus propias reglas según lo que la empresa necesite.

Con las acciones comunes pasa algo similar - hay empresas que emiten sin derecho a voto, y otras que tienen clases múltiples donde cada clase tiene derechos distintos. Esto permite que ciertos grupos mantengan control aunque tengan menos acciones.

La liquidez es otro factor clave. Las acciones comunes generalmente son mucho más fáciles de vender porque hay más demanda en los mercados principales. Las preferentes tienden a ser menos líquidas, lo que puede complicar las cosas si necesitas salir rápido.

Si miramos el comportamiento histórico, el contraste entre acciones preferentes y comunes es bastante notable. Durante periodos de cambios en las tasas de interés, las preferentes se comportan diferente porque sus dividendos fijos las hacen sensibles a esos cambios - es como si fueran bonos en cierto sentido.

Mi recomendación si estás empezando: no pongas todo en un solo tipo. Mezcla acciones comunes para crecimiento con preferentes para estabilidad. Así reduces riesgo y tienes ambos mundos. Elige un bróker regulado, define bien tu estrategia según qué empresa analizas, y después ejecuta tus órdenes - puedes ir al precio actual o fijar un precio límite. Hay plataformas que también ofrecen CFDs sobre estas acciones si prefieres no tener que poseerlas directamente.

Lo principal es entender que acciones preferentes y comunes no compiten - se complementan. Tu perfil de riesgo y horizonte temporal son los que determinan cuál es mejor para ti en cada momento.
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