Apple se pone en guerra con OpenAI: 400 empleados se marchan para librar una batalla de hardware de IA

Apple presenta una demanda formal contra OpenAI, acusándola de reclutar de manera sistemática a 400 empleados y de robar secretos comerciales. Ambas partes, que competían inicialmente en el terreno del software de IA, han llevado la disputa a un campo de batalla en hardware.
(Antecedentes: ¡OpenAI “caza” talento demasiado agresivamente y Apple la demanda! Más de 400 empleados fueron subidos de sueldo y aun así no lograron retenerlos)
(Información de contexto: Apple acusa a OpenAI de robar secretos al fichar personal: entrevistas con archivos de diseño, renuncias sin devolver laptops, descargar archivos de miles de páginas..)

Tabla de contenidos

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  • Apple demanda formalmente a OpenAI
  • Las sospechas por la salida de 400 empleados
  • El despliegue de hardware de IA acelera
  • Posibles impactos del litigio

La lucha entre Apple y OpenAI, que pasó de los modelos de IA y la cooperación de sistemas, ha escalado formalmente hasta la sala del tribunal. Según The Information, Apple presentó una demanda ante la Corte Federal del Distrito Norte de California contra OpenAI y varios ex empleados de Apple, acusándolos de obtener de forma prolongada y organizada secretos comerciales de Apple y utilizarlos para desarrollar productos de hardware de IA para consumidores. Apple afirma que, desde que OpenAI puso en marcha su proyecto de hardware, más de 400 ex empleados de Apple se han unido a la empresa, incluidos el ex responsable de productos de iPhone, el actual director de hardware en OpenAI Tang Tan, y técnicos como Chang Liu.

Este es el primer enfrentamiento legal público desde que la relación entre ambas partes se deterioró de forma abrupta. Hace dos años, Apple todavía integró ChatGPT en Apple Intelligence y fue visto como uno de los socios más importantes de OpenAI; ahora, el foco de la pelea entre las dos partes ya se ha extendido desde el software de IA hasta el hardware de consumo.

Apple demanda formalmente a OpenAI

En la demanda, Apple sostiene que esto no es un simple flujo de talento, sino un plan de contratación sistemática centrado en el hardware de IA.

La demanda revela que Tang Tan es uno de los principales responsables de reclutamiento en el equipo de hardware de OpenAI. Apple afirma que, antes de dejar la empresa, discutió asuntos de la cadena de suministro con OpenAI o con socios, y se envió información de proveedores de Apple y datos internos de la industria. Tras incorporarse a OpenAI, también habría pedido durante el proceso de contratación a algunos candidatos que aún trabajaban en Apple que explicaran la situación de productos no publicados, e incluso habría llevado componentes de hardware de Apple a las entrevistas para obtener más información interna.

Apple también acusa que, durante el proceso de contratación, OpenAI exigía a los candidatos que compartieran información de desarrollo como el diseño de productos, archivos CAD, prototipos, formas de colaboración con proveedores, herramientas de integración de sistemas, y además proporcionaba recomendaciones sobre cómo evitar que el equipo de seguridad de Apple detectara dichas conductas. Todo lo anterior proviene de la demanda de Apple y, por ahora, sigue siendo una acusación unilateral; aún no ha sido reconocida por un tribunal.

Las sospechas por la salida de 400 empleados

Apple también incluye como demandado a otro ex empleado, Chang Liu.

Según la demanda, Chang Liu, después de dejar Apple, todavía conservó una computadora de trabajo de Apple y, aprovechando una vulnerabilidad de autenticación de la que antes no se tenía conocimiento en los sistemas empresariales de Apple, accedió y descargó docenas de archivos confidenciales relacionados con el desarrollo de hardware.

El despliegue de hardware de IA acelera

Apple agrega que Chang Liu también habría instruido a empleados de Apple que OpenAI estaba reclutando sobre cómo replicar datos internos sin ser detectados por el equipo de seguridad de Apple. En el proceso de investigación, Apple concluyó que había un patrón más amplio: algunos ex empleados que se incorporaron a OpenAI habían enviado datos internos de Apple a correos personales antes de irse, mientras que otros, usando secretos comerciales a los que tenían acceso, participaron en el desarrollo de hardware de OpenAI.

OpenAI respondió que la empresa «no tiene ningún interés en los secretos comerciales de otras compañías» y que se mantiene enfocada en desarrollar tecnologías de IA innovadoras. Tang Tan y Chang Liu no han respondido públicamente a estas acusaciones.

Posibles impactos del litigio

El trasfondo de esta demanda de Apple es que OpenAI está acelerando su despliegue de hardware de IA.

El año pasado, OpenAI adquirió, por aproximadamente 6,5 mil millones de dólares en una operación totalmente en acciones, io Products, fundada por Tang Tan y el ex director de diseño principal de Apple Jony Ive; esta se convirtió en una base importante para el negocio de hardware de OpenAI.

Según The Information, previamente, OpenAI ya había conversado con proveedores sobre múltiples productos, incluidos altavoces inteligentes sin pantalla, gafas de IA, dispositivos de grabación digital y dispositivos portátiles, y planeaba lanzar la primera tanda de productos entre finales de 2026 e inicios de 2027. En el juicio, Apple también señaló que OpenAI ha contratado a una gran cantidad de empleados de hardware de Apple de varios equipos, incluyendo diseño de productos, divulgación, antenas, gestión de cadena de suministro y compras.

Apple también acusa que OpenAI engañó a un socio de la cadena de suministro de Apple para que creyera que ya contaba con la autorización de Apple, proporcionando así a OpenAI una técnica de procesamiento de superficies metálicas de uso interno de Apple.

Este litigio no solo trata del movimiento de talento: también significa que la disputa entre Apple y OpenAI entra en una nueva fase.

Apple sostiene que, en el proceso de construcción del negocio de hardware de OpenAI, se dependió en gran medida de secretos comerciales de Apple; y como OpenAI aún no ha publicado ningún producto de hardware, las acusaciones anteriores deben pasar por el juicio y ser examinadas con evidencia.

Por experiencia histórica, las demandas de propiedad intelectual de Apple contra empresas como Samsung, Qualcomm, entre otras, suelen durar varios años; por lo tanto, en el corto plazo este caso quizá no afecte necesariamente los calendarios de lanzamiento de productos de OpenAI. Pero para una empresa de IA que ya presentó en secreto su archivo de IPO y que está a punto de entrar al mercado de hardware para consumidores, este litigio incrementa la incertidumbre en términos legales y de cumplimiento, y también significa que la competencia en hardware de IA se está extendiendo aún más allá de las capacidades del modelo y la lucha por el talento, hacia la propiedad intelectual y la cadena de suministro.

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