Hay un dato que resulta bastante impactante: el 92.5% del mercado de valores de Estados Unidos está en manos del 10% más rico, alcanzando un récord histórico.
En pocas palabras, esto refleja que las lógicas de inversión de dos tipos de personas son completamente diferentes. Muchas personas comunes ocasionalmente invierten en acciones, esperando un cambio rápido, pero como resultado, incluso sus escasos ahorros se reducen rápidamente, y finalmente descubren que los beneficios del crecimiento empresarial no tienen mucho que ver con ellos.
¿Y qué pasa con los ricos? Su estrategia es exactamente la opuesta: mantener a largo plazo acciones de empresas de calidad, disfrutando del interés compuesto generado por el crecimiento empresarial. Cuanto más tiempo pasa, más rápido se acumula la riqueza, entrando en un ciclo positivo ascendente. Por un lado, se acumula, por otro, se pierden fondos, y la diferencia entre ambas líneas se amplía cada vez más. Esta es la razón fundamental por la que la concentración de la riqueza sigue alcanzando nuevos máximos.
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Hay un dato que resulta bastante impactante: el 92.5% del mercado de valores de Estados Unidos está en manos del 10% más rico, alcanzando un récord histórico.
En pocas palabras, esto refleja que las lógicas de inversión de dos tipos de personas son completamente diferentes. Muchas personas comunes ocasionalmente invierten en acciones, esperando un cambio rápido, pero como resultado, incluso sus escasos ahorros se reducen rápidamente, y finalmente descubren que los beneficios del crecimiento empresarial no tienen mucho que ver con ellos.
¿Y qué pasa con los ricos? Su estrategia es exactamente la opuesta: mantener a largo plazo acciones de empresas de calidad, disfrutando del interés compuesto generado por el crecimiento empresarial. Cuanto más tiempo pasa, más rápido se acumula la riqueza, entrando en un ciclo positivo ascendente. Por un lado, se acumula, por otro, se pierden fondos, y la diferencia entre ambas líneas se amplía cada vez más. Esta es la razón fundamental por la que la concentración de la riqueza sigue alcanzando nuevos máximos.