Las fiscales federales en Carolina del Norte han confiscado más de 61 millones de USDT relacionados con una red de estafas de criptomonedas llamada “engordar y luego sacrificar”. Las autoridades informaron que rastrearon el flujo de fondos robados a través de una red compleja de carteras de criptomonedas, utilizada para lavar dinero de víctimas en todo el mundo.
Este tipo de estafa generalmente comienza con relaciones sentimentales falsas para generar confianza, y luego engaña a las víctimas para que inviertan en plataformas de trading de criptomonedas falsas con ganancias ficticias. Al retirar dinero, las víctimas son bloqueadas o se les exige pagar tarifas adicionales falsas. La investigación ha determinado que el saldo restante es suficiente para ser confiscado. Las autoridades enfatizaron que esto forma parte de un esfuerzo amplio para eliminar las ganancias ilícitas y disuadir las estafas en línea que aprovechan los activos digitales y la confianza en la red.