Tu trayectoria de riqueza está determinada por cómo piensas sobre los problemas. Cuando culpas a factores externos—manipulación del mercado, mala suerte, mal momento—renuncias al control y te quedas atascado. Pero en el momento en que cambias de perspectiva y asumes la situación, desbloqueas la capacidad de adaptarte y actuar. La brecha mental no es sutil. Aquellos que ven los desafíos como su responsabilidad para resolverlos construyen riqueza. Los que no, siguen esperando que alguien más lo arregle.
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Tu trayectoria de riqueza está determinada por cómo piensas sobre los problemas. Cuando culpas a factores externos—manipulación del mercado, mala suerte, mal momento—renuncias al control y te quedas atascado. Pero en el momento en que cambias de perspectiva y asumes la situación, desbloqueas la capacidad de adaptarte y actuar. La brecha mental no es sutil. Aquellos que ven los desafíos como su responsabilidad para resolverlos construyen riqueza. Los que no, siguen esperando que alguien más lo arregle.