Otra cosa triste es que el algoritmo de X empuja contenido popular que vende a las personas lo que quieren, no lo que necesitan escuchar. Debes cuestionar las cuentas que sigues, no para ser un contrarian, sino para asegurarte de que no estás siguiendo a un cazador de seguidores exagerado que te vende un sueño hermoso que buscabas en lugar de la verdad.
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